El mundo del mejor aceite de oliva virgen extra, el que ya viajaba a la antigua Roma en ánforas desde el campo sevillano, continúa su tradición y alcanza gran nivel de calidad. María Miró representa el emprendimiento femenino en la industria olivarera. Un honor que nos hable de su trabajo y sus ilusiones como empresaria.    

Podrías resumirnos tu curriculum?

Soy Doctora en Veterinaria, especializada en zootecnia, gestión sostenible y desarrollo rural. Además, soy profesora de Educación Secundaria, de Formación Profesional de la familia Agraria. Y, por supuesto, agricultora ecológica por tradición familiar.

¿Cuánto tiempo en este proyecto olivarero y por qué el nombre?

En 2015, a raíz del nacimiento de mi segunda hija, no fui capaz de conciliar mi trabajo como investigadora en la Universidad, por lo que me vi obligada a tomarme un tiempo de excedencia. En aquel momento, mis padres, ya jubilados, me propusieron la gestión del olivar familiar, como oportunidad para comenzar con el relevo generacional.

No hizo falta mucho tiempo para darse cuenta del potencial de nuestro producto, de nuestro medio rural y entorno natural ya que nuestra finca está ubicada en el Complejo Endorraico de Lantejuela, humedales y lagunas pertenecientes a la Red Natura 2000, en el corazón de la campiña sevillana.

Así, durante la cosecha de noviembre de 2016, a pie de campo, con el apoyo incondicional de mi marido Rafa, decidimos dar un paso más y crear nuestra propia marca de aceite de oliva y fortalecer nuestro compromiso con la divulgación de la cultura del aceite y con la puesta en valor de nuestro territorio. Y así lo reflejamos en nuestra marca 1948 Oleum: 1948 es una fecha clave para nosotros, con un doble sentido; por un lado, es el año de nacimiento de mis padres y mis suegros (también agricultores), por lo que es una manera de reconocerles y agradecerles que, además de darnos unos estudios universitarios, en paralelo, nos mantienen, desde niños, vinculados a nuestros campos y nos han transmitido ese respeto y admiración por la agricultura y la vida rural. Por otro lado, mi abuelo, a primeros de siglo, fundó el hoy extinto Molino de Rechaca adherido al propio cortijo. Dicha almazara quedó obsoleta y dejó de funcionar en el año 1948, por lo que nos pareció muy simbólico rememorar esa fecha para cerrar el paréntesis y volver a trabajar con el aceite de oliva como producto final, como ya hizo mi abuelo Evaristo Miró Vera, aquel emprendedor adelantado a su tiempo al que admiro desde lo más profundo. ¿Y la palabra Oleum? Aceite de oliva en latín. No podía faltar en nuestra marca una referencia a la importancia del aceite en Écija, mi ciudad natal y donde resido, conocida como Astigi, ciudad romana que fue fundada por Augusto en el año 14 a. C. En la Bética había cuatro circunscripciones o conventos jurídicos: Gaditanus, Cordubensis, Astigitanus e Hispalensis. Astigi fue la capital del conventus Astigitanus.

Sevilla es la tercera provincia en dimensión de olivar de España. ¿Es más conocida por su aceituna de mesa que por su aove?

En la época romana, hace más de 2000 años, el aceite de oliva fue el motor económico de Astigi sirviendo como moneda de cambio y situándola en todos los mapas como importante ruta comercial, aprovechando la navegabilidad del rio Genil, afluente del Guadalquivir que la delimitaba por su cara sureste.

Hoy día, para el público en general, a grandes rasgos, quizás se asocia el aceite de oliva a Jaén y la aceituna a Sevilla. Pero, si hablamos de aove, Sevilla cuenta con muy buenas marcas con muchos reconocimientos en los distintos certámenes internacionales. Sin ir más lejos, nuestro 1948 Oleum Ecológico Picual es el primer aove sevillano en el ranking de los 100 mejores del mundo, según el concurso Evooleum 2021.

¿De tu producción, cuanto va a exportación? ¿Qué países aprecian más nuestro aove?

Actualmente exportamos a granel, un 80% de nuestra producción y, envasado, un 5%. El granel, se vende a Italia. Nuestro objetivo, a medio plazo, es vender envasado y con nuestra propia marca el 100% de nuestra producción. Nuestro aove envasado bajo la marca 1948 Oleum se vende en Japón, Irlanda, Alemania, Suecia y Francia. Tenemos demanda desde EEUU, pero aún no hemos desarrollado la logística.

Supongo que tu profesión es puro amor por los olivos…

Mi pasión por el campo viene desde niña, tal vez inculcada por mi familia, tal vez insertada en mi código genético, pues formo parte de la cuarta generación de agricultores, desde mi bisabuelo Evaristo Miró Cordobés, quien adquirió la finca matriz de Recacha, de la cual, forma parte nuestro olivar.

 

¿Crees que se está consiguiendo dar el valor gastronómico, nutritivo y cultural de nuestro aceite? Veo al público en general poco informado…

En los últimos 5 años creo que se está trabajando bastante tanto desde el punto de vista gastronómico como comercialmente desde la administración pública, sobre todo, con miras internacionales. Podemos verlo en la multitud de concursos de aove que se organizan anualmente en distintos países del mundo, con sus respectivos paneles profesionales de catadores, los cuales reciben formación durante todo el año. Pero estoy de acuerdo contigo en que, la sociedad española en general, y si me apuras, la andaluza, incluso la sevillana, no sabe distinguir entre distintas calidades y, mucho menos, variedades de aoves. Es un reto para nosotros, aportar nuestro pequeño grano de arena, por ello tenemos actividades de talleres de catas, visitas al olivar, a las almazaras de la zona… Tanto para turismo internacional nacional y local como para colegios y asociaciones.

¿Conoces a más mujeres que trabajen en este sector?

Sí. Y estoy convencida de que cada vez iremos aumentando en número hasta igualar la ratio entre hombres y mujeres. No es cuestión de nuestro sector, es una dinámica que se está viendo en la sociedad en general. Es nuestro momento

Algún comentario que quieras hacer…

Vivimos en un momento dorado para nuestro oro líquido, tenemos que seguir trabajando duro y no descuidar nuestra calidad y nuestra excelencia. Se habla de crear una categoría superior, ya que dentro de los aoves, hay mucha diversidad de calidades y, por ende, de precios Esto crea confusión al consumidor general, que no entiende unos rangos tan amplios. Además, muchas marcas se aprovechan y ponen precios por encima de la calidad que ofrecen, provocando una desconfianza y una mala experiencia de compra al cliente. Hay mucho por hacer y, ya que lo hacemos, hagámoslo bien.

Muchas gracias!