Volvió a abrir sus puertas la Taberna Balbo et Columela, lo que los romanos llamaban un thermopollium, en el barrio de El Pópulo, el más antiguo de Cádiz. En sus paredes, frases en latín que nos sirven para repasar nuestros orígenes culturales y nuestro bachillerato. Un precioso proyecto del empresario Manuel León Béjar, que en el establecimiento ofrece productos estudiados científica y gastronómicamente para mayor deleite del visitante y recordar que por estas mismas calles pisaron dos gaditanos ilustres, uno como político y el otro como agrónomo. Por cierto, no conozco las ideologías de ambos patricios.

La estrella de la noche fue –junto a los vinos romanos de la Baetica- la cerveza Artemisa, ya presentada y dispensada en formato barril además de en botellines, con lo que esta bebida se popularizará entre la plebe.

De color anaranjado, con brillo e intensidad media, en nariz tiene aroma balsámico, cítrico, y en boca es ligeramente cítrica y salina, con recuerdos a miel y especias mediterráneas balsámicas. Su graduación alcohólica es muy llevadera, con 4,6º. Marida muy bien con carnes, pescados y embutidos.

Cumpliendo las restricciones, Balbo et Columela dispone sus mesas altas con la preceptiva separación, que, con las dos puertas abiertas de par en par, convierten el local en un sitio ventilado y seguro.

Queso payoyo con libum, huevas de caballa con perlas de oxygarum, arencón con aceite, polvo de garum y tomillo, paté de alec, conservas de Herpac y El Roqueo, y, como producto singular, el pan del Horno de Vélez. Un tapeo imperial de la Roma gaditana.

El fuerte viento de levante convirtió la entrada de la Taberna en una terraza, lo que nos permitió poder dialogar con amigos procedentes del mundo de la universidad y la cultura gaditanas allí presentes; este Cádiz antiguo está lleno de huellas que quieren salir y expresarse con proyectos de comunicación que la harían más valiosa aún a ojos de visitantes y de los locales.

El Teatro Romano, la Casa del Almirante, la Casa de la Camorra, la obra del pintor Delacroix, etc., conforman unos sueños, que parecen hacerse realidad solo de mano de la iniciativa privada, como es el caso del puerto de Gadir (Cueva del Pájaro Azul), el ya consolidado Pay-Pay o la Taberna Balbo et Columela.

Tapeo con tertulia y mascarilla en El Pópulo, personajes influyentes en nuestro Gades y también en nuestro Siglo XVIII: piedra ostionera y suelo de Tarifa. Nada mejor para reflexionar sobre nuestro pasado que bebiendo una buena cerveza acompañadas de papelones de ricos embutidos que llevan sabores históricos.