El Centro de Visitantes del Guadiamar (Aznalcázar, a 23 km. de Sevilla) organizó ayer domingo su I Mercado Agroecológico Corredor Verde del Guadiamar. El Centro se encuentra en un bello paraje, perteneciente a la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, y con el evento su objetivo era promover las visitas y la participación del público en este espacio mezcla de naturaleza y de historia.

El programa de actos incluía además de actividades deportivas para los niños, un mercadillo de puestos de productos alimenticios artesanos y gourmets, así como unos talleres culinarios. A uno de ellos, el de alimentación sana, fuimos invitados a impartir, y a pesar de los problemas informáticos que dificultaron la inscripción, contamos con siete personas en la sala, todos ellos guardando las medidas anti-covid reglamentarias.

Nuestro guión fue muy sencillo y casero: una exposición y degustación de gazpacho andaluz hecho en casa, junto a un arroz con verduras y jamón, que preparamos en directo.

La charla transcurrió alrededor de los ingredientes locales y de la necesidad de preparar nuestro propio gazpacho. El arroz también llevó su descripción por aquello de los tiempos y las variedades adecuadas.

Una bonita experiencia que nos llevó a otros ambientes de ocio familiar. El Espacio Guadiamar se extiende junto al río que lleva su nombre en el que puede practicarse piragüismo y senderismo, y cuenta con las ruinas de un puente romano, hoy con 4 arcos de los 14 que tuvo, y que supuso una infraestructura importante en la antigüedad para la comunicación entre las provincias de Sevilla (Hispalis) y Huelva (Onuba).

A través de las preguntas y comentarios de los participantes en el taller de cocina sana, comprendí que el arroz es uno de los platos más aceptados y valorados, y que no suelen encontrarse buenos tomates para preparar el gazpacho. También comprobé el interés de la gente en aprender a cocinar y comer bien, lo cual siempre es gratificante. Me alegró poder responder a algunas de sus dudas culinarias.

El Centro de Visitantes cuenta con un espacio de interpretación, con un relato sobre la recuperación del río tras el triste vertido del año 1998 que ocasionó un desastre ecológico sin precedentes.