Los paños de cocina andan un poco mosqueados. Ahora trabajan menos y pasan más tiempo en sus cajones, o simplemente escasean en ellos. La culpa la tienen los rollos de papel de cocina esos tan modernos, que los están desplazando, porque son más cómodos, se usan y tiran, no hay que lavarlos, tenderlos y doblarlos…pero, no se reciclan y salen más caros. De eso hablamos hoy, de la adicción a los rollos de papel de cocina.

Una vez instalado en nuestras cocinas, tiramos del rollo de papel para todo: secamos frutas, hortalizas, cacharros y superficies de encimera y frigorífico. Quitamos la humedad de pescados o carnes y limpiamos la grasa de las sartenes o escurrimos el exceso de aceite de las frituras. La verdad es que nos da garantía y seguridad de limpieza total e higiene, más que los paños de cocina.

La primera vez que vi usar el rollo de papel fue en la pescadería de El Corte Inglés, hace ya muchos años. El pescadero se secaba con él las manos tras el lavado, después de abrir y limpiar pescadillas, rapes y filetear lomos de pez espada. Me pareció que aquello era el futuro. Hoy todas las tiendas de productos alimentarios cuentan con rollos de papel de cocina.

Pero es que también se ha convertido en algo habitual en nuestras cocinas, como lo fue el de aluminio o el papel film. Lo único, es que su uso excesivo en casa supone gasto superfluo, ya que no es reciclable. La página Directo al Paladar habla de ello en un completo artículo.

La web da algunos consejos para disminuir y evitar su uso: lo primero es quitarlo de la vista, guardándolo en el interior de un mueble, ya que escondido es más difícil que lo cojamos constantemente. Y recomiendan los paños lavables de toda la vida, que ahora están de moda los de microfibra, de lavado y secado fácil.

En modo doméstico, está claro que los paños hay que echarlos a lavar después de cada uso, pues si están húmedos son una gran fuente de bacterias. Yo los meto en la lavadora con toallas y sábanas, a una temperatura de 40-60 grados y tengo alguno con más de 30 años en perfectas condiciones.

En mi cocina tengo ambas cosas: los paños de cocina los empleo para secar cacharros y manos y el rollo de cocina para otros usos especiales. Los paños son para secar pero tras un lavado con agua.

No obstante, el papel de cocina es de uso obligatorio en hostelería e industria alimentaria por seguridad e higiene, evitando toda clase de infecciones.

Hay que devolver el protagonismo a los paños de cocina de toda la vida, con las precauciones más elementales. ¿Estás de acuerdo?.

 

En el año 2009 le hice una entrevista a uno de mis paños de cocina: