Un año más y en la misma fecha se está cumpliendo con la campaña, pues hoy sábado concluirá la Gran Recogida de Alimentos en su parte presencial, ya que continuará la admisión de donaciones en las compras on-line hasta el día 13 de diciembre.

Por lo que estamos viendo, el público está colaborando activamente, salvo algunos escépticos que siempre los hay y son los menos. El dinero donado a pie de caja –que aparece como tal concepto en el ticket de compra- se destinará a adquirir alimentos en la misma tienda.

No soy cliente de supermercados, pero con años siendo voluntarios de esta campaña de los Bancos de Alimentos, salimos más que contentos con el “buen rollo” de los empleados del establecimiento, desde el encargado hasta los cajeros, más bien cajeras. Excelente manejo de la situación, animando al público a colaborar y resolviendo los imprevistos contables o de malas contestaciones. Ya somos viejos amigos del personal que se mantiene en el tiempo.

En fin, un año más se observa al público de la calle y se viven sus preocupaciones: el colaborador convencido (de clase media o baja), el indiferente (eso, indiferente), el emocionado (siempre expresivo), o el “malaje” (peor para él). Pero gracias a esta iniciativa, los Bancos de Alimentos podrán entregar millones de lotes de alimentos no perecederos a otras tantas entidades sociales, que administrarán esta ayuda a quienes más lo necesitan.

Gracias a los buenos gestores, los necesitamos.