Talleres cocina 20171Nueve jóvenes –que previsiblemente se amplíen a una docena la próxima semana- son las alumnas de un nuevo ciclo de talleres de cocina española (básica y sana), que comenzaron el pasado jueves en nuestros talleres. Proceden de Colombia, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Marruecos. Todas ellas buscan trabajo en el servicio doméstico en Sevilla y alrededores. De nuevo hemos contado con las instalaciones del Centro Social María Inmaculada.

La mayoría acaba de llegar a España, por lo que aún no cuentan con la documentación para poder trabajar legalmente, trámite que cuesta tres años en el mejor de los casos. Y se supone que dominan a la perfección la cocina de sus respectivos países. Por ello tienen que actualizar sus conocimientos aquí, con unos productos que tal vez allí no hayan conocido y unas técnicas poco empleadas por ellas.

El comienzo ha sido muy similar al de cursos anteriores de cocina: con unas lentejas, un tomate frito y un arroz salvaje con frutos secos hemos empezado esta formación, que continuará –solo para quien tiene su situación laboral legalizada- con la obtención del carnet de manipulador de alimentos. Con él podrán emplearse en la hostelería, por ejemplo.

De nuevo España sigue siendo destino de inmigrantes que quieren ganarse la vida honradamente y empezar una nueva vida. Allí han dejado a su familia (alguna de ellas también hijos pequeños) para emplearse en un sector complicado –el del servicio doméstico- que aunque en teoría cuenta con regulación legal, es difícil de controlar en condiciones laborales a veces abusivas.

Durante seis días les enseñaremos a hacer algún potaje, albóndigas, arroz meloso, pisto de verduras, aliños de patatas, etc., pero sobre todo, les enseñaremos el valor de la alimentación sana, y la importancia de saber confeccionar menús equilibrados, dónde la verdura campee a sus anchas en el plato y no se trate con el precocinado.

Con esta nueva actividad continuamos con el cumplimiento de nuestros objetivos como Asociación Comeencasa: enseñar desde el voluntariado a cocinar a personas para que puedan vivir de ello y además comer bien.

Un objetivo de nuestra pequeña asociación, fijado desde una filosofía casi romántica del comer bien a través de la cocina. Y lo mejor de todo, la convivencia que mantenemos con otras culturas, otros pensamientos y otras realidades sociales.