Nada más peligroso que un periodista metido en asuntos del estómago. Puede ser peor que un prejubilado en una comunidad de vecinos. Estará pendiente las 24 horas del día de todo lo que cueza en las cocinas públicas y privadas del lugar. Y también informará de aquellos buenos productos, nuevos o recreados, que vayan saliendo al mercado, con lo que lo bien hecho se verá debidamente difundido. Ése es Pepe Monforte, periodista colaborador de La Voz de Cádiz, que está consiguiendo crear un orgullo de pertenencia gastronómica gaditana, con una base de datos de un valor incalculable. Da igual la Bahía, el Campo de Gibraltar, la Sierra ó la Janda. Cualquiera de estos entornos gaditanos es en potencia un hábitat protegido por sus guisos, sus revueltos, sus mostos, sus teleras de pan o su manteca colorá, todo gracias a Monforte.

José Monforte Ariza creó en 1996 la tienda La Alacena junto a su hermana Lola, actualmente en un local en el barrio gaditano de La Laguna. Confiesa que está enganchado al mundo de la gastronomía, que disfruta muchísimo con él. Afirma que Cádiz es una potencia en materias primas, que con las cosas de comé jugamos en Primera División, incluso como galácticos. Dice que mucha gente viene a Cádiz en verano y luego aplica en sus establecimientos lo que ha visto aquí.

Uno de sus objetivos es recuperar y poner en valor aquellos productos tradicionales, lo que se ha conseguido en una gran mayoría. Todo ello en una provincia extremadamente rica en sabores de tierra y mar, envidiada por su estilo,  su paisaje y su historia.

Pepe Monforte, junto a Sebastián Gómez, recibieron el año pasado el premio anual del Patronato de Turismo de la Diputación de Cádiz por su proyecto conjunto “Visitas de Comé”, excursiones culturales y gastronómicas que han conseguido fidelizar a un numeroso grupo de personas, y de las que hemos hablado en Comeencasa. ¡Qué mejor que estas iniciativas para dinamizar la economía, el disfrute y la convivencia con los mejores sabores! Pepe lidera un grupo de influencia mediática en la gastronomía gaditana formada por científicos, periodistas, blogueros, hosteleros, empresas turísticas, bodegueros y pequeñas firmas artesanas. Todo ello es positivo para una cultura turística basada en la alimentación sana y ética y en el trabajo bien hecho.

La foto es cortesía de TUBAL