Según el libro “El habla de Cádiz” del catedrático José Payán Sotomayor, Dobladillo es un “pequeño bocadillo que contiene, además del pan, caballa en aceite con tomate y mayonesa”. Así es solo en Cádiz, que yo sepa.
Tener un blog de cocina tiene sus responsabilidades, por ejemplo ejercer de corresponsales caseros en cuantos actos gastronómicos se celebren a nuestro alrededor; como en la Dobladillada Popular, un acto gastronómico multitudinario más del Carnaval gaditano, que no significa una multitud cosiendo un dobladillo, sino mucha gente comiendo dobladillos de balde, con cerveza o manzanilla también de balde. Así es solamente en Cádiz. Para los curiosos, aquí va el post sobre el dobladillo gaditano que publicó en su día Comeencasa.

En Cádiz casi todo empieza a partir de las ….Y la dobladillada popular de ayer domingo 7 de febrero, que alcanza ya su décima edición, comenzó a partir de las 14,00 de la tarde. La peña Flamenkito Apaleao de la calle Pericón de Cádiz, organizadora del acto, había preparado 8.500 dobladillos envueltos en papel rotulado con el evento, además de 12 barriles de cerveza y 24 cajas de manzanilla. El caso es que la citada calle viñera y sus alrededores estaban a rebosar, con gente que nunca tiene prisa. Creo que eso es solo en Cádiz también.

Junto al tablao para las actuaciones, los mostradores instalados a pie de calle para repartir dobladillos y cervezas y las vallas colocadas para ordenar colas humanas, estaban los habituales vendedores de erizos, ostiones y camarones. La Viña sigue teniendo su estilo propio. Actuaban los grupos juveniles además de algún que otro romancero (ya hablaremos de ellos) sobre el escenario callejero, que permanecerá durante todo el Carnaval. Afortunadamente la lluvia no asistió y la temperatura era llevadera, de camisa y cazadora vaquera, vamos.
Como todo lo gratis, el acto llevaba aparejada la espera, cola que hicimos mi marido y yo, durante unos seis-siete minutos, para recoger nuestras cervezas y dobladillos, que disfrutamos en la calle, y que justifican nuestra crónica carnavalera, para luego poderlo contar. A continuación, buscamos el pescao frito viñero. Para mí, que soy tan pija, estas incursiones gastronómicas me sirven un poco para ver cómo están las cosas en la calle: cómo se fríe, como se saltea y cómo se hacen los revueltos. Son una especie de práctica de la formación que voy adquiriendo en mi cocina, para comparar, pero sobre todo para no perder de vista el taperío o la gastronomía de base.

Hoy domingo en La Viña había diversidad, como siempre; variedad de tipos humanos y de todas las edades posibles (también gente saltándose el turno de la cola por la cara…). Cuando ya salíamos de allí buscando el café, nos encontramos en la calle La Palma con estas tres guapas chicas componentes de la comparsa juvenil “Esto no está pagao”, que llevaban su tipo (disfraz) para la actuación de la final del Concurso de Juveniles en el Teatro Falla, previsto para las seis de la tarde. No pude resistir fotografiarlas; La comparsa iba de amas de casa, oficio que no está pagao. Os dejo con su actuación en youtube. Esto ya es carnaval. Hay que dejar a un lado el glamour oficial mientras dure.
(Este post va dedicado a gaditanos como Mamen Andamoyo, que siguen queriendo a Cádiz aunque estén lejos de ella).
Comparsa juvenil femenina «Esto no está pagao»