El programa Saber Vivir de tve trata los domingos al mediodía de todos los temas relacionados con la comida y la cocina desde el punto de vista de la salud, con la colaboración, entre otros, de la nutricionista y tecnóloga de los alimentos Beatriz Robles. El pasado 10 de enero se dedicó junto a otros temas, a la duración segura de las sobras de comida, algo que nos afecta a todos en mayor o menor medida, pues siempre cocinamos de más.

Y una vez que guardamos las sobras de nuestras comidas cocinadas en la nevera puede que pasen varios días, y siempre nos asaltará la duda de si estarán o no en buen estado, ya que no siempre tienen mal aspecto o mal olor. Robles lo tiene muy claro: sobras con mal aspecto, hay que tirarlas; sobras con buen aspecto pero con duda sobre su estancia en la nevera, hay que tirarlas; y sobras con buen aspecto pero con varios días en la nevera, hay que tirarlas igualmente. En esto no hace concesiones. Y es que indica que en la duración de los alimentos intervienen elementos alterantes o no, pero que siempre suponen riesgo para la salud. 

Subraya Robles el hecho de cómo las altas temperaturas destruyen las toxinas o esporas, pero advierte de que las sobras solo se deben calentar una vez por seguridad. 

– Sobras de carnes: Carne roja entera 4 días. Carne roja picada y carne blanca, 2 días. Loncheado, 4 días cocinado y 1 día en crudo.

Huevos: (siempre ver consumo preferente indicado en la cáscara). Cocidos, 7 días en la nevera. Cocinados, 3 días en frío.

Pescado: fresco, 2 días. Cocinados 4 días. Y conservas (latas ya abiertas hay que mover a otro envase) 4 días.

Patatas, si son crudas fuera de la nevera. Y cocidas y al horno mejor consumir en el mismo día, manteniéndolas fuera de la nevera.

Salsas: duran 1 día.

Sopas y caldos, 4 días.

Pastas/arroz, ojo que son los más peligrosos para conservar, ya que no huelen ni aparentan mal aspecto, pero crecen en ellos microorganismos no alterantes y dan lugar a molestias intestinales. Deberían estar en nevera un día solo.

Tras escuchar estos consejos, está muy claro que hay que minimizar el tiempo de estancia de las sobras en nuestra nevera, para lo que hay que empezar por cocinar lo justo o bien congelar sobre la marcha lo que no vayamos a consumir, si ello fuera posible. El despilfarro de alimentos no es una buena práctica, pero comer alimentos en mal estado tampoco.