Los muslos de pollo me han resultado siempre difíciles de guisar por aquello de deshacerme del hueso, que no me gusta encontrarme en el plato. Y mira por dónde mi hermana me habló de esta receta que hacía mi madre en la que se daba por finalizada cuando el hueso quedaba separado de la carne. Es lo que he intentado hacer en la imagen, aunque he preferido que saliera un poco antes, para que saliera un poco más favorecido en la foto. Pero ese cuestión de dejarlo un poco más en el fuego.

Ingredientes: 2 muslitos de pollo, 1 cebolla grande, 2 dientes de ajos, 1 pimiento verde, 1 tomate maduro grande, medio vasito de vino fino, 1 zanahoria, 1 puñado de guisantes ya pelados, sal y agua.

Limpiar los muslos de pollo quitándoles los restos de piel y de grasa. Pelar y picar la zanahoria.

Pelar y picar los ajos, la cebolla, el pimiento y el tomate. Vamos pochando todo a fuego lento en una rustidera. Cuando esté todo dorado añadir el vino, dejar que se evapore un poco el alcohol y añadir los muslitos, la sal, los guisantes y la zanahoria. Cubrir con un poco de agua. Dejar cocer todo a fuego medio bajo hasta que veamos que se separe la carne del hueso, para lo que será necesario algo más de media hora.