El 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes, una enfermedad que no para de crecer en el mundo, que es crónica y que condiciona notablemente la calidad de vida del afectado. Se calcula que la sufren más de 400 millones de personas, y es responsable de millones de muertes debido a complicaciones originadas en todos los órganos del cuerpo. La página Consumer Eroski explica los tipos de diabetes que existen, qué factores la causan y cómo prevenirla.

El libro ¿Qué comes? Ciencia y Conciencia para Resistir del doctor Martínez-Gonzalez (Planeta 2020), habla de la necesidad de cambiar nuestros hábitos alimenticios y de actividad física para prevenir numerosas enfermedades de las llamadas metabólicas. La diabetes tipo 2 es una de ellas, y esta variedad, igualmente crónica, está muy relacionada con la obesidad, teniendo más riesgo de desarrollarla quien tiene un Índice de Masa Corporal mayor de 22. Estamos hablando de mantener un peso saludable.

Pero la buena noticia es que la diabetes tipo 2 se puede prevenir, evitando la obesidad y el sedentarismo, con el objetivo de conseguir ligeras pérdidas de peso, pero mantenidas en el tiempo.

Los factores que podrían prevenir la enfermedad son:

  • Incrementar consumo fruta y verduras.
  • Comer legumbres.
  • Reducir la ingesta de carne roja.
  • Incrementar el consumo de pescado.
  • Cocinar con aceite de oliva.
  • Incluir en la dieta frutos secos y
  • Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados.

Todo ello, con el objetivo de tener controlados los niveles de glucosa en sangre perdiendo peso, pero también mejorando la distribución de la grasa, evitando la acumulación alrededor del abdomen, en lo que el ejercicio físico es fundamental y el cocinar y alimentarse según la dieta mediterránea, cuyos efectos beneficiosos están más que comprobados en múltiples investigaciones.

Y al hilo de lo que indica el doctor Martínez-González, deberíamos saber medir nuestra cintura (cinta métrica, de pie con pies juntos, brazos caídos y abdomen relajado y sacando el aire), pero también conocer la medida ideal de nuestra cintura, INFERIOR A LA MITAD DE LA TALLA en centímetros. Y aquí, dice el doctor, no sirven argumentos de retención de líquidos o de defectos de constitución corporal, sino que se trata de grasa. El contorno de cintura nos da idea aunque sea por encima, de la inflamación interna que tenemos.

Aconsejo el libro ¿Qué comes?, escrito por un experto en dieta mediterránea, a partir de su profesión de epidemiólogo. Últimamente tenemos pocas fuentes de certeza como referencia a la hora de alimentarnos, y la ciencia es la única que nos ofrece seguridad, sin conflicto de intereses.