Un plato básico que siempre es bienvenido en la mesa y que puede contener tanto carne como pescado. Esta receta es para dos personas y sobrará un poco más, que puede conservarse en frío y calentarse en otra ocasión. Utilicé un trozo de atún rojo fresco.

Ingredientes para dos personas: 6 placas de lasaña precocida, 200 g de atún fresco (mejor rojo), 1 puerro, 1 pimiento rojo asado y pelado, 50 g de zanahorias, 100 g de tomate frito casero, 3 ramas de apio y 50 g. de queso rallado del que tengamos en casa, sal y un poco de orégano molido.

Para la bechamel: 300 ml de leche, 50 g de harina, 1 cucharada de aove, algo de nuez moscada y sal.

Poner en remojo las placas de lasaña con agua templada. Al rato sacarlas y escurrirlas con un paño limpio. Reservar.

Hacer primero la bechamel ligera de cobertura, disponiendo en un perol la leche, la harina, el aceite, la nuez moscada y la harina, removiendo todo durante unos 5 minutos. Reservar.

En un perol con aceite sofreír el puerro muy picado hasta que se poche. A continuación poner limpios y troceados el pimiento rojo, la zanahoria y el apio y dejamos que todo se haga unos minutos.  Desmenuzar también el atún y añadir al sofrito, salteándolo un poco con salsa de tomate.  Corregir de sal y de orégano y guisarlo todo durante unos 8-10 minutos.

Calentar el horno.

En una fuente ir disponiendo un poco de tomate frito; a continuación colocar las placas de lasaña cubriendo todo el fondo, extender el sofrito, colocar otra tanda de placas y terminar con la bechamel y el queso rallado. El tomate frito no debe ser muy abundante, ya que condiciona el sabor final y el color de este plato. 

Introducir la fuente en el horno dejándola unos 10 minutos, a 180º, en modo gratinar. Servir.