Tocaba celebrar la tradicional Fiesta del Mosto en Umbrete (Sevilla), pero la pandemia lo ha impedido también. De ahí que gracias a Diputación de Sevilla, Prodetur  Turismo y el Ayuntamiento de Umbrete, se hayan organizado las I Jornadas Virtuales del Mosto y la aceituna fina del Aljarafe, del 10 al 13 de noviembre. Actuó de coordinador el somelier Fran León.

Tras la bienvenida del Alcalde de Umbrete, Joaquín Fernández Garro, presentó el evento el presidente de la IGP Aceituna Manzanilla y Gordal de Sevilla, Juan Luis Oropesa, que describió el mundo de la producción de las aceitunas de mesa sevillana, su historia, sabor y calidad especiales. Esta IGP es un espaldarazo a la aceituna de mesa sevillana, que ya se exportaba en el siglo XVI al Nuevo Mundo.

Rafael Salado, bodeguero y presidente de la Asociación de Productores de Vinos y Licores de Sevilla, habló de esta unión profesional nacida al amparo de la Diputación de Sevilla en 2011. En ella se engloban cuatro zonas vinícolas: Sierra norte (Constantina y Cazalla, con destilerías y tintos). Campiña (Fuentes de Andalucía, Carmona, con destilerías). Bajo Guadalquivir (Lebrija, vinos blancos afrutados). Aljarafe (varias localidades, vinos blancos). La Asociación busca fomentar el consumo de vinos kilómetro cero para ayudar a muchas familias. La viña es un cultivo que nunca para.

El enocomunicador y coordinador de estas jornadas, Fran León, describió el mundo de los vinos de la provincia de Sevilla, con suelos de albariza, en una historia que se remonta a los 3.000 años para la comarca de El Aljarafe, gracias a los fenicios. Citó también el trabajo de investigación de Vicente Sanchís (Asoc. Apoloybaco). El Bajo Guadalquivir (uva palomino, mosto nuevo y D.O.); Sierra Norte, suelos pizarrosos, como en Málaga, tradición e innovación); El Aljarafe (clima más extremo, garrido fino y P.Ximénez, zalema, suelos de albariza y arcilla), son zonas de trabajo intenso. Su gran maridaje es la aceituna de mesa, símbolo de Sevilla. 

La arqueóloga Laura Mercado, habló de las excavaciones que con motivo de las obras del Metro de Sevilla sacaron a la luz en 2004 los restos del lagar de Osset (San Juan de Aznalfarache). Aparecieron también restos del antiguo municipio romano, así como del periodo almohade (Hisn Al Faray). Desde 1.500 a.c. se bebía vino en el Mediterráneo Oriental, por las élites en las celebraciones religiosas. Y se sabe que el puerto de Hispalis y de Gades llevaban vinos hacia Roma, impulsando la Bética. El lagar encontrado es de los más antiguos de España.

El miércoles, el enólogo Juan Alberto Fernández González y José Ignacio Beas (Catedrático de Biología Molecular de la UPO) trataron respectivamente de la elaboración del mosto, desde la elección del suelo y sus condiciones climáticas, así como el proceso de fermentación, para salir a 13º de graduación alcohólica. El segundo habló de las investigaciones que está dirigiendo en laboratorio, sobre las levaduras autóctonas empleadas en la fermentación de los vinos sevillanos, toda una clase magistral sobre la estructura molecular de los caldos de la tierra y su experimentación.

Continuaron las Jornadas Virtuales con la intervención de Carlos Arcos Escamilla, que habló de la elaboración de las aceitunas de mesa sevillana, según su experiencia empresarial de Aceitunas Escamilla, muy apreciadas en los mercados internacionales a través de la exportación.

De la intervención de la Academia Sevillana de Gastronomía y Turismo ya dimos cuenta en una entrada anterior, así como del taller de cocina realizado con aceituna de mesa por el chef Luis Portillo, que abrió la jornada del jueves.

Una cata profesional de aceituna fue la siguiente intervención a cargo de J.A. Sánchez Escamilla, actividad novedosa en el mundo de los aficionados a la gastronomía. La aceituna de mesa sevillana sin duda es un producto gourmet.

Y finalizó el jueves con una cata de mosto desarrollada a medias entre Fran León y Carmen Garrobo, directora de la Escuela Española de Catas y presidenta de la Asociación de Sumilleres Profesionales de Madrid. Las aportaciones de ambos fueron muy interesantes y seguidas con mucho interés por la audiencia virtual, que rebasó el centenar.

Y hoy viernes, último día, se dedicó a una mirada de la hostelería, por José Manuel Mayo, directivo de la patronal de Hostelería de Sevilla, que expuso los graves problemas por los que pasa el sector. Le siguió Francisco Álvarez, empresario de turismo gastronómico y cultural del Aljarafe, que repasó la situación de estas empresas y su larga experiencia.

Y cerró como era de esperar, Rafael Salado, como bodeguero y sobre todo mostero que ya alcanza la 6ª generación, que evocó el origen de la Fiesta del Mosto en Umbrete allá por los años 70, hasta llegar a nuestros días, en una bodega activa e innovadora, siempre abierta y cercana al público, con vinos amables, y con un mosto característico y diferenciado.

Enhorabuena a la organización del evento, que ha recorrido el mundo del mosto y la aceituna sevillana en El Aljarafe, como factor patrimonial, cultural, histórico, económico y social.