Un verano más los medios de comunicación extranjeros muestran su interés por nuestro plato más estival: el gazpacho, en este caso, el gazpacho andaluz. El pasado jueves participamos en un reportaje para la Televisión Francesa-1 (la cadena pública) sobre la historia, la naturaleza, los ingredientes del gazpacho, y, para terminar, una cata a ciegas con tres gazpachos distintos en los que dos de ellos eran envasados y el tercero, de origen totalmente casero. Evidentemente nuestra defensa es absoluta con el gazpacho hecho en casa, tal como promueve la Academia del Gazpacho Andaluz.

La grabación comenzó con una breve explicación de la evolución del gazpacho como sopa fría, la importancia de la calidad de sus ingredientes, el consumo en las mesas de Andalucía y de toda España, así como su significado gastronómico y cultural.

A continuación, siguió la grabación en el interior del Mercado de Abastos de la Encarnación de Sevilla, donde en el puesto número 6 –ORTEGASA- tuvimos ocasión de contemplar los ingredientes frescos del gazpacho, exhibiendo,  entre ellos “unos tomates del terreno”, que resultaron ser del campo de Umbrete (localidad próxima a la capital de Sevilla). Hortalizas todas frescas, de temporada y de la más estrecha cercanía. Allí aprovechamos para comprarlas también.

Tengo que decir que ORTEGASA vende un gazpacho que hace con su propia mercancía, y que programa por los encargos de sus clientes. Una buena iniciativa para aprovechar las hortalizas más frescas.

Y la sesión finalizó con una cata a ciegas de tres vasos de gazpacho, cada uno de distinto origen, y a la que nos enfrentamos con los ojos vendados. Tras la degustación, nuestra conclusión fue la siguiente para cada uno de los gazpachos presentados:

GAZPACHO UNO: textura irregular, poco sabor a tomate y a los líquidos de aliño (aceite y vinagre). Parecía haber sido “rellenado” con otras verduras distintas. Luego, ya sin venda, pude comprobar que el color era bastante sospechoso. Desde luego era envasado y de mala calidad. No cito la marca.

GAZPACHO DOS: sabor muy acertado, textura uniforme, sabor de aceite de oliva virgen y con presencia de tomate. Bien mezclado, podríamos casi darlo por casero, aunque lo único fue el retrogusto que nos quedó en la boca, que nos pareció excesivo, sin duda debido a la sal aportada. Envasado aunque de buena calidad y muy conseguido. Tampoco indico la marca.

GAZPACHO TRES: sabor a tomate, a aceite de oliva virgen extra, a buen vinagre, muy suave, seguramente sin ajo y sí con cebolla. Textura espesa aunque bien batido. Luego, ya sin venda, vi su color rojo natural, que me confirmó que era un gazpacho totalmente casero.

CONCLUSIONES: 1) Nuestro gazpacho andaluz sigue siendo un plato de gran interés gastronómico, incluso fuera de nuestras fronteras. 2) Tienen un papel importante y hay que defender los ingredientes frescos y cercanos, que hayan viajado poco. Y 3) Hay grandes diferencias de calidad entre los gazpachos envasados, siendo algunos de muy bajo nivel y otros más que presentables.