Manipular alimentos crudos es algo delicado, tiene sus riesgos para el comensal. Por otro lado, con la llegada del verano y las temperaturas elevadas el riesgo de sufrir una toxiinfección alimentaria aumenta peligrosamente. Además, los hábitos de alimentación en esta época del año: comidas preparadas con antelación para llevar a la oficina, excursiones a la playa o al monte a menudo soportando condiciones inadecuadas…, no hacen sino agravar la situación.

Por ello, resumo los consejos que nos envía la página Sillestone, sobre una entrevista hecha a Maite Pelayo, microbióloga y experta en seguridad alimentaria.

¿Qué es la contaminación cruzada? Es la transmisión de microorganismos de un alimento contaminado, normalmente crudo, a otro que no lo estaba, normalmente ya cocinado.

¿Cómo evitar la contaminación cruzada en la cocina?

  • Colocar en el frigorífico los alimentos cocinados o listos para consumir en las baldas superiores y los crudos como carnes y pescados en las inferiores para evitar goteos.
  • Conservar los alimentos separados en recipientes cerrados herméticos que eviten posibles contactos.
  • Lavarse siempre las manos antes de cocinar y después de manipular alimentos crudos o cambiar de un alimento crudo a otro, bien sea crudo o cocinado.
  • No utilizar nunca los mismos utensilios (cuchillos, cubiertos, platos) para manipular alimentos crudos y cocinados.  Limpiar los equipos como batidoras o picadoras al cambiar de tipo de alimento. 
  • Al servir la tortilla no utilizar nunca el plato con el que la hemos dado la vuelta en la sartén porque contiene restos de huevo crudo y podemos contaminarla.
  • Limpiar a fondo con detergente y agua caliente, no sólo con una bayeta húmeda, la tabla de cortar al cambiar de tipo de alimento. Actuar de igual manera con la encimera.
  • Cambiar de trapo de cocina si lo hemos manchado o tocado al manipular un alimento crudo. Una opción es utilizar papel de cocina desechable.
  • Montar las ensaladas de diferentes ingredientes (verduras, cárnicos, pescados, quesos…) en el último momento y mantener refrigerado hasta el consumo.
  • Trabajar con un sistema de marcha hacia adelante en el que las diferentes etapas de la elaboración del alimento desde su manipulación inicial como materia prima hasta su emplatado y consumo, no interfieran entre ellas.
  • Una adecuada higiene de la cocina que incluya la limpieza y desinfección periódica de superficies, equipos, utensilios y otros materiales contribuirá de manera eficaz a prevenir posibles contaminaciones de los alimentos.

 

Podemos ver la entrevista completa en: https://www.instagram.com/tv/CCbOKFno40b/?utm_source=ig_web_copy_link

 

Instituto Silestone: es una plataforma internacional dedicada a investigar y divulgar conocimiento sobre el espacio de la cocina, tanto a nivel doméstico como profesional. El Instituto es una iniciativa promovida por el Grupo Cosentino, líder mundial en producción y distribución de superficies innovadoras de última generación para la arquitectura y el diseño.

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