Se parece a una receta que encontré en uno de mis libros de cocina titulada “Chipirones ahogados”. Esta receta hablaba de rellenar los chipirones con sus restos de patas y aletas, sobre un sofrito de cebolla y pimientos. Como resulta que la mayoría eran muy pequeños, decidí rellenar los chipirones además con salicornia, que siempre suelo tener en casa (el llamado espárragos de mar).

Ingredientes para 4 personas: 500 g de chipirones, 2 cebollas, 2 pimientos verdes o rojos, 2-3 cucharadas de salicornia fresca, aceite de oliva virgen extra, sal, tomillo y orégano.

Pelar y picar en tiras las cebollas y los pimientos y pochar en una cacerola tapada, a fuego lento. Trocear la salicornia.

Mientras, limpiar los chipirones por dentro y trocear aparte patas y aletas. Rellenar con estos restos y la salicornia los chipirones, clavándoles un palillo para que no se les salga.

Introducir los chipirones en el pochado del sofrito y corregir de sal, añadiendo el resto de especies.

NOTA: el pochado admite muy bien un buen vino que hay que dejar evaporar.

(Utilicé pimiento rojo pero creo que estarían mejor con el pimiento verde, es solo una opinión).