EPSON scanner image

La revista Compra Maestra de OCU de los meses de julio-agosto destaca desde su portada el tema del incierto reciclado de los envases brik (me gustaría que tuviera un nombre en castellano), desde que entran en el contenedor de basura. Es un tipo de envase muy utilizado en los hogares (lácteos, zumos y vinos). Al parecer, según un rastreo realizado por OCU para el seguimiento, no se consigue el reciclado total del material de estos residuos. Aunque se comprobó que la recogida separada sí funciona,  -pues la inmensa mayoría de estos envases llegan al punto de clasificación-, se demostró que solo se recupera el cartón. El resto no se recicla.

Según indica el reportaje de la revista, el circuito de reciclado de los briks se inicia cuando se desechan ya en el contenedor de envases, junto con otros como las latas y embalajes. De allí van a plantas de clasificación que gestionan ayuntamientos o mancomunidades. Y luego, los briks ya separados se transportan embalados hasta plantas de reciclaje dónde se recupera solo el cartón, que es el 75% del material que llevan. El resto, (plástico y aluminio) acaba en un vertedero.

Hay que recordar que en España la responsabilidad del tratamiento de residuos de envases corresponde a las empresas que los producen, asociadas en la entidad gestora Ecoembes. Y el tratamiento de estos residuos se financia con un recargo que pagamos los consumidores en cada producto envasado que compramos (punto verde). Teniendo en cuenta que el 25% de los materiales no se recupera, resulta que pagamos por un reciclado parcial.

Indica el artículo de OCU que en 2017 cerró la única empresa que recuperaba todo el material del brik (Stora Enso), que apenas tuvo apoyo, y que convertía aluminio y plástico en gas combustible. Los ayuntamientos se encargan de recoger los residuos, pero Ecoembes paga el extracoste de hacerlo de forma separada en el contenedor de envases, así como su tratamiento.

Para este estudio,  la OCU utilizó medios de detective introduciendo un “rastreador” con GPS en 43 envases de zumo tipo brik, que se depositaron en contenedores de envases de 21 localidades distintas de 11 provincias españolas. En este seguimiento, también se pudo comprobar que en las webs de los ayuntamientos no figuraba ninguna información sobre el reciclaje de residuos, y que no respondían a las solicitudes de datos. Solo hay dos plantas autorizadas para extraer el cartón de los briks: una en Zaragoza y otra en Sevilla. Todo esto confirma las dificultades de los ciudadanos para conocer cómo se gestionan los residuos en su ciudad, algo que debería ser público y accesible para todos por su interés.

Y también se comprobó que algunos briks recorrieron casi 1.000 km en camión para su tratamiento. Al final, pocos briks llegan a su destino, cruzando media España para un reciclado incompleto. OCU considera que que hay escaso control de todo el proceso.

A la vista de este informe, me pregunto si no habría modo de emplear otro tipo de envase más funcional y más reciclable que el brik o tetrabrik. Comprendo que el brik es muy funcional, manipulable y almacenable para el consumidor. Pero deberíamos minimizar la producción de estos envases que salen tan caros al medio ambiente.

FUENTE: revista Compra Maestra de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios).