Retomamos –con las restricciones higiénicas correspondientes- los encuentros y visitas gastronómicas con nuestros amigos blogueros de Cádiz. La jornada de la que voy a hablar estuvo dedicada a algunas señas interesantes de la localidad de Vejer, uno de los pueblos –oficialmente- más bonitos de España: sus vinos, con Bodegas Gallardo, situadas en la misma carretera de La Barca.

La jornada comenzó con un desayuno en Venta Pinto, dónde pudimos comprobar que sigue ofreciendo sus tostadas tamaño XL, y continuó con la visita a la tienda del carnicero Paco Melero, en el centro de Vejer. Allí hicimos nuestros pedidos de carne para llevar, que se sirvieron envasados al vacío. Siempre un placer visitar esta carnicería.

Bodegas Gallardo ha sido adquirida recientemente por Gonzalo Melgarejo y Teresa Montes, con la filosofía de renovación e incorporación de nuevas actividades complementarias a las propias del vino. Oliva Quirós continúa de gerente. 

De momento han renovado la imagen de marca, añadiéndole detalles como el histórico zorro que figura en el escudo de la ciudad.  Bodegas Gallardo cuenta con amplios salones para la celebración de eventos sociales, contando además con un bello jardín que no ha sido remodelado. 

Sus vinos están marcados (desde el blanco hasta el tinto o el licor) por la uva Pedro Ximénez principalmente, junto a la palomino fino, moscatel o tempranillo, junto a otras menos tradicionales de la zona como syrah o verdejo. Sus nuevos propietarios han modernizado las etiquetas de marca y han lanzado dos nuevos vinos: Portum (Syrah y tempranillo, Vino de la Tierra de Cádiz) y Faro de Trafalgar (verdejo ecológico, moscatel. palomino fino y P.X.).

Todo ello da nueva vida a estas bodegas que enriquecen la oferta gastronómica de Vejer, facilitándolo también su emplazamiento, a pie de carretera, que lleva al visitante a conocer este edificio, para degustar, comprar vinos o para reservar y contratar allí eventos de todo tipo.

Un magnífico proyecto de vinos alegres y comunicadores, que maridaron perfectamente con los aperitivos ofrecidos al grupo, concretamente los vinos Marisquero y Blanco Dulce 1907. Todo ello con cogollos con encurtidos, verduras aliñadas, quesos con reducción Sol de Naranja y 1907.

Las entradas dieron paso al menú de degustación dónde pudimos probar los vinos recién creados –el blanco Faro de Trafalgar y el tinto Portum- con salmorejo de remolacha, corvina en salsa y carne ibérica a la jardinera. El postre, pastelitos marroquíes con vino Sol de Naranja, delicioso.

Bodegas Gallardo se une a la oferta de eventos sociales y gastronómicos, con perspectiva de ofrecer una programación cultural (flamenco, conciertos, etc.). Una empresa que junto al negocio tradicional y hoy actualizado del mundo del vino, comienza ahora su desescalada, contando con varias reservas en firme para próximas celebraciones.

Vinos, cocina, espacio de encuentro, ambiente y naturaleza están ya preparados para empezar.

Nuestro agradecimiento a Bodegas Gallardo por sus atenciones con nosotros.