He tenido que buscar el significado: “tabulé o tabbouleh es una ensalada típica libanesa y también siria”. Suele prepararse con trigo bulgur, con cuscús o quinoa, y debe llevar cebolleta tierna. En este plato el limón y la hierbabuena son los que le dan el toque. Y es una receta hecha de excelentes proteínas vegetales, y según los expertos, además antioxidante. 

Ingredientes para 4 personas: 150 g de garbanzos pedrosillanos crudos (son los pequeñitos), 120 g de guisantes desgranados, 1 puñado de arándanos, la corteza y el zumo de medio limón, hojas de hierbabuena, perejil, eneldo fresco, 2-3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra, 60 g de yogur blanco natural (yo utilicé un yogur artesano) y una pizca de sal. Y como opción, un poco de caldo casero para cocer los garbanzos.

Cocer los garbanzos en agua o caldo de verduras (tras el remojo nocturno) durante unos 45 minutos a fuego medio. Escurrir y reservar. Cocer los guisantes durante 20 minutos con agua y sal. Escurrir y reservar.

Poner en el vaso de la batidora el zumo y la corteza del medio limón, las hojas de hierbabuena, el perejil, el eneldo, el aceite y el yogur con la sal. Batir bien todo.

Disponer en un bol los garbanzos, los guisantes, la salsa batida y los arándanos. Remover todo bien y servir frío.