Tras leer el artículo de Cosas de Comé, acabo de cumplimentar y enviar la encuesta desarrollada por Becerrita, uno de los establecimientos referencia del casco histórico de Sevilla. El cuestionario lleva el título «Ayúdanos a definir la reapertura de Becerrita», con el que la firma hostelera quiere saber las preferencias de sus clientes antes de lanzarse a reabrir en un determinado formato, tras el cierre por la pandemia. He remitido mis respuestas, si bien en los últimos años hemos pisado poco el lugar. Pero sí recuerdo con satisfacción la cena informal a base de tapas/raciones que disfrutamos en barra en el pasado mes de noviembre (2019). Así que aprovecharé para colgar algunas imágenes.

Tengo que admitir que el servicio fue de lo más dinámico que he visto tras una barra llena de público, que los platos -en formato variable según contenido- eran cumplidas y actualizadas según temporada y que todo estaba razonablemente bueno.

Aquel día pedimos croquetas de cola de toro, ensaladilla de gambas, pavías de níscalos, albóndigas de zamburiña y gambas con salsa de calabacines; y gazpacho salmorejado con huevo y jamón. Es decir, unos platos clásicos, con uno dedicado a las setas por ser la estación. El plato al que pusimos más puntuación fue precisamente las albóndigas de zamburiña, magníficas. 

Leo en la página de Pepe Monforte que Becerrita aún no tiene fecha prevista de reapertura. En cualquier caso, estoy segura de que en su vuelta lo harán bien, con sentido común, y con la misma profesionalidad que acostumbra, y sus clientes lo saben, aunque son conscientes de que disminuirán las comidas de empresa y el flujo de turistas. Tenemos pendiente no ya tapear, sino disfrutar de una comida en mesa. 

Es una alegría conocer este tipo de establecimientos, dónde sin haberte sentado aún ya te están preguntando por la bebida, y dónde la cocina está atenta a tus deseos, presentando y atendiendo de un modo dinámico y correcto.