Según un artículo de la prestigiosa web Directo al Paladar, la mayoría de las personas no sabe comprar carne. Influye la falta de tiempo y el encontrarla en bandejas en los supermercados, ya cortada, guiándose por su aspecto y sin distinguir las mejores piezas. En el reportaje se dan SEIS CONSEJOS y DOS TRUCOS para comprar carne de calidad, sobre todo de vacuno.

Se trata de conocer qué cortes son los mejores para freir, empanar o guisar carne. Además, las buenas carnes se extienden por muchos sitios, además de las de nuestro pueblo. Pero la verdad es que solemos comprar la carne en supermercados o hipermercados, obviando mercados tradicionales o tiendas de carnicería especializadas. En las grandes superficies suele venderse carne en bandeja envasada y refrigerada y también despachada por un carnicero (a veces poco profesional).

Otra advertencia del artículo es que una carne de determinada raza o procedente de una IGP no tienen por qué ser mejores que las que conocemos, ya que influyen otros factores (alimentación del animal, el bienestar disfrutado en su vida, el sexo y su edad, etc). También es importante la maduración de la carne (conversión del músculo en carne).

Veamos los SEIS CONSEJOS PARA COMPRAR BUENA CARNE:

Comprar carne a un carnicero conocido, para interactuar con él en el tipo de cortes preferidos.

Preguntar siempre por la procedencia del animal y fijarnos en sus etiquetas (raza, origen, nombre de la pieza y otros como la edad).

Aprender a distinguir los tipos de carne existentes. Ternera blanca o lechal (de Holanda o Francia, dudosa calidad), Ternera rosada (entre 6-12 meses alimentados de su madre y con piensos, forraje y cereales).  Añojo (a partir de 1 año y menos de 20 meses, terneros). Novillo (de 20 meses a 4 años; Vaca, más de 4 años y Buey, macho castrado con 6-9 meses y sacrificado con más de 4 años.

Aprender los nombres de los cortes favoritos. No pedir nunca carne picada sin especificar pieza; tapilla o contra para plancha; espaldilla o cadera para empanar; cabecero de lomo o aguja para guisos; o rabillo o espaldilla para asar.

Fiarse de la vista: si en el mostrador o en la bandeja gotea el agua o la sangre, seguramente la carne no es buena. Ver también el color de la pieza, su veteado y su grasa infiltrada.

Atreverse a probar otros cortes, preguntando al carnicero.

 

Y en cuanto a los trucos:

UNO: para mantener en casa la calidad de la carne. Hay que congelarla si no se va a comer en el día. Aunque unos filetes en nevera pueden durar 3-4 días. Fuera de ese plazo, mejor congelar el primer día, rápido. Es bueno congelar la carne envuelta en fil de cocina. Y descongelaremos despacio, en 24 horas.

DOS: en carne picada, mejor en nevera solo 24 horas, congelándola en caso de decidir un consumo posterior, por su gran riesgo de contaminación por bacterias. Se puede congelar en porciones. La picada que viene en bandeja trae aditivos.

En resumen, es interesante aprender a comprar carne con criterio de calidad, así como saber conservarla luego en casa.