Guarda mi ordenador multitud de fotos de platos consumidos en bares. Siempre los fotografiamos, antes de probarlos. Queda el recuerdo del sitio, de los emplatados y de las sensaciones que nos llevamos (si son malas no lo contamos). Esta entrada la tenía pendiente desde antes de la pandemia: Casa Angelita, dónde nos gustó su producto.

En la calle Nueva de Cádiz, dónde se cuenta que se oían hablar todas las lenguas del mundo en el siglo XVIII, vuelven los negocios hosteleros para sustituir a los locales bancarios. Así van las cosas, por etapas. Se repliegan unos y otros se adelantan, como éste, que abrió tras el verano de 2019.

Casa Angelita es un formato exitoso en sitios como Cádiz. Una taberna marinera, de pequeña superficie de local, pero bien equipada interiormente, con una mínima terraza, ofrece el tapeo de pescado bien servido y en diferentes elaboraciones,  y la cerveza más fría. Todo ello en un lugar céntrico, que siempre viene de paso, con la garantía del Grupo Arsenio Manila, que conoce el negocio como pocos.

Cazón en adobo, papas bravas, Huevas de caballa, gambas al ajillo, alcachofas a la plancha, fueron los platos que nos dio tiempo a probar en esa primera visita al establecimiento. Al parecer, ofrecen guisos por la mañana, una opción muy interesante como oportunidad de tapeo serio: lentejas, garbanzos con choco, alubias pintas o papas con chocos. Pero además de los platos más básicos, tienen en carta algunas raciones de setas, coquinas o galeras. 

Son momentos en los que recordamos a todos aquellos bares y restaurantes hoy cerrados por la pandemia, y en los que tanto hemos disfrutado de sabores y de ambientes. Esperemos que todo esto acabe pronto y volvamos a esa rutina tapeadora tan nuestra.

Casa Angelita es una buena apertura.