Más de un mes con bares y restaurantes cerrados. Parada hostelera brutal por culpa de esta pandemia. Al frente de estos establecimientos, profesionales que son nuestros amigos, a los que valoramos su formación, talento y profesionalidad. Víctor Piñero es uno de ellos, jefe de cocina del Restaurante LaCandela, en Cádiz.

Víctor forma un gran equipo con su mujer, Carmen Adán, dónde cocina y sala armonizan perfectamente. Ellos son la referencia de una nueva cocina, más abierta y cosmopolita en Cádiz, que ha logrado calar en el cliente. Ahora, a la espera de que todo esto pase, pero a sabiendas de que lo peor está por llegar: la crisis.

 

¿Cómo llevas el confinamiento?

El confinamiento lo llevamos bastante bien, aprovechando para hacer cosas que nunca hemos tenido tiempo de hacer en familia, aunque preocupados por el cómo y cuándo de la vuelta; lo peor es la incertidumbre y el sentir que nada depende ahora de ti.

¿Cuántos años de profesión fuera y dentro de Cádiz?

Pues fuera de Cádiz he estado realizando mi profesión desde el 2006 hasta el 2012, fecha en la cual volví a Cádiz para abrir el negocio.

¿De cual de tus platos te sientes más orgulloso?

¡Ufff!, hay muchos platos que nos han dado muchas alegrías, sería difícil elegir uno en concreto aunque quizás me decantaría por un concepto que hemos introducido recientemente, y que lo hemos llamado Bento, que es una mezcla de pequeños platillos que los japoneses meten dentro de una especie de fiambrera con compartimentos y que se llevan al cole, trabajo, etc., nosotros lo hemos interpretado con una selección de platillos asiáticos en miniatura, además de ser un plato de sabores muy interesantes es muy llamativo a la vista.

Pensando en la brutal crisis que acecha a la hostelería por la pandemia, qué claves habría que seguir para recuperar vuestra normalidad?

Ahora mismo es complicado pensar en las claves para recuperar la normalidad, porque la gente tiene miedo y esto va a quedar grabado a conciencia durante bastante tiempo en la población; pero nosotros pensamos volver con nuevas propuestas e ideas adaptadas a las medidas indicadas. Y apoyando sobre todo al negocio local y concienciando a la gente que debe ser así, no podemos perder esos pequeños negocios que son la clave del encanto de nuestra ciudad

Tras el buen nivel alcanzado por la gastronomía en Cádiz en los últimos años, ¿crees que el cliente seguirá valorando esa referencia?

Yo creo que en nuestra cultura es imposible pensar en una vida sin bares, todos estamos soñando con que llegue el día de vernos sentados con amigos compartiendo una cena, y creo que en nuestra ciudad hay muchísimos sitios para ello, por eso hay que apoyar a esos negocios, de nuestra gente, de la gente de a pie de nuestra ciudad no a grandes cadenas y multinacionales.

Las previsibles limitaciones de aforo endurecerán aún más las condiciones para gestionar vuestros negocios. ¿Cómo lo afrontaréis?

Estamos pensando nuevos formatos de negocio, reinventarnos, con comida a domicilio, chef en casa, jornadas en sitios abiertos…

¿Qué ocurrirá si el turista extranjero no viene? ¿Podremos arrancar con el cliente nacional?

Es una verdad que el cliente extranjero es un pilar básico en nuestra economía, pero también es cierto que en estos momentos y cuando las autoridades lo permitan va a haber muchísimo turismo nacional, por segundas viviendas, imposibilidad de viajar a otros países, apoyo a lo nuestro…

Ya que lo has citado, ¿qué tal ves el formato de comida para llevar?

Es una buena opción para complementar el negocio y más tras las limitaciones de aforo que se nos presentan, también una alternativa para aquellas personas que no salgan de casa.