Durante los periodos de confinamiento como el que estamos viviendo se hace necesario implantar unas correctas actuaciones de gestión de alimentos para alargar la disponibilidad de productos, evitando el despilfarro de los alimentos almacenados. Tengamos en cuenta que estos días manejaremos mayor cantidad de ellos, ya que por un lado comeremos más veces en casa y por otro es necesario distanciar las salidas a la compra. 

Además, en las especiales circunstancias sanitarias en las que nos encontramos, es obligatorio extremar las condiciones de seguridad e higiene también en los lugares de compra, para prevenir posibles infecciones. La firma Silestone nos da algunos buenos consejos.

Consejos para planificar la compra:

1.- Programar los menús con suficiente antelación, realizando a continuación una lista detallada de compra.

2.- Si no tenemos una despensa, tenemos que crear un fondo con alimentos de larga duración con legumbres secas, pasta, arroz, botes de conservas, leche en polvo, pero sin pasarnos.

 

En el supermercado

3.- Acudir al centro evitando las horas punta e intentando mantener una distancia de seguridad, al menos de un metro con los demás clientes. Si tenemos algún síntoma sospechoso, no debemos acudir.

4.- Llevar nuestras propias bolsas de la compra, evitando utilizar carritos y cestas del supermercado.

5.-  No hablar encima de los alimentos, y por supuesto tampoco toser o estornudar. Podrían convertirse en soporte material del virus.

6.- No tocar los alimentos sin guantes de usar y tirar. Utilizar preferiblemente bolsitas de tela propias.

7.- Hacer la compra habitual incluyendo productos frescos. Los congelados, tanto industriales como realizados en casa con higiene, son una buena opción.

8.- Pagar con tarjeta mejor que en metálico, para no tocar billetes y monedas.

 

En casa:

9.-  Una vez en casa, depositar las bolsas en el suelo, lavarnos las manos y colocar los alimentos en su lugar de conservación, poniendo los más antiguos delante. Aprovecharemos para revisar las fechas de caducidad o consumo preferente.

10.- Lavar las bolsas utilizadas en la lavadora, con un programa de agua caliente.

11.- A la hora de cocinar, respetar las habituales prácticas de buena manipulación de alimentos.

12.- Echar mano de las tradicionales recetas de aprovechamiento para evitar a toda costa el despilfarro alimentario.

 

Fuente: Silestone