Durante nuestro confinamiento, el campo sigue su proceso y para nuestra tranquilidad, muy bien atendido. Hace menos de un mes –que ahora las fechas se miden por antes y después de la alarma- recibí esta nota de prensa de la Asociación Asociafruit, que informaba de la finalización de la campaña de siembra de la patata nueva o temprana en Cartagena y Andalucía Occidental, pero con un aumento en la superficie sembrada de un 10% sobre el año 2019, es decir 1.000 hectáreas más.

Ambas comarcas –según Asociafruit- sembraron durante la pasada campaña un total de 10.500 hectáreas de patata.

Con la estrategia de adelantar la siembra, este año el sector va a dar cobertura a la demanda de las cadenas de supermercados nacionales, que están dispuestos a distribuir la patata nueva en cuanto esté disponible. La patata de almacenaje francesa mantiene un nivel de precios alto, pero con pocos lotes de buena calidad.

Esto supone que a partir de finales de abril/principios de mayo, con el comienzo de la recolección de nuestra patata nueva, nos podemos encontrar en las tiendas con ofertas de patata francesa de muy mala calidad, lo que puede tirar los precios y arruinar la campaña española. Asociafruit (el sector productor y comercializador de patata) subraya que estará muy atento a este tipo de prácticas, haciendo lo posible para evitarlas, pues podrían arruinar a nuestros agricultores.

El inicio de la campaña con volúmenes importantes se espera para principios de mayo. Las primeras partidas irán dirigidas a los mercados de exportación.

La patata es un alimento básico, versátil en la cocina y con múltiples propiedades. Merece la pena que compremos la patata nueva, cercana y de temporada, para ello es fundamental que leamos las etiquetas para ver su procedencia. 

¡Apoyemos la patata nacional sabiendo lo que compramos!.

Andalucía aglutina al 75% de las empresas productoras y comercializadoras de patata en Andalucía, representando más del 90% de los envíos de patata desde la comunidad andaluza a países de la UE y extra UE.