Tras un par de años de ausencia, hemos vuelto como miembros del jurado de la Ruta de la Tapa de Lebrija, cuya presentación oficial y valoración tuvo lugar ayer en el Centro de Celebraciones Las Adelfas.

Estuvieron presentes los 14 establecimientos participantes, las autoridades locales y los representantes de la organización, la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) de Lebrija, y las empresas colaboradoras. La Ruta se celebrará del 14 al 23 de febrero.

El acto de ayer –magníficamente organizado- contó con el formato habitual de años anteriores para la valoración de tapas en la Ruta de Lebrija, es decir, convocando a los miembros del jurado en una mesa para degustar los diferentes platos del concurso y emitir sus puntuaciones secretas sobre la marcha, que permanecerán en sobres cerrados hasta el día de la clausura de la Ruta.

Este año, las bases del concurso obligan a cada establecimiento a participar con tres platos en otras tantas modalidades: tradicional (este año con la casquería como ingrediente), hostelera (con el tomate de Lebrija en esta ocasión) e innovadora, donde los cocineros tienen total libertad de expresión culinaria.

Para nosotros fue un auténtico placer recorrer con vista y paladar los diferentes platos presentados, en versiones tradicional e innovadora, con presentaciones muy originales.

Por otra parte, ya con la Ruta en la calle, el importe del premio en metálico irá destinado a una asociación solidaria de Lebrija, que además elegirán los propios tapeadores.

Aprovechamos para agradecer desde aquí la cariñosa acogida que siempre hemos recibido en este acto, en el que además se pone de manifiesto la gastronomía tan motivadora de esta localidad.

Por cierto, descubrimos un plato tradicional como es la puchera, potaje de garbanzos, frijones, carne de cerdo y embutidos, tagarnina y rematado con lascas de rabanito.

Y nuestra admiración también por uno de los lujos de Lebrija: el panadero Domi Vélez, artesano de un bello oficio que ya está saliendo de sus fronteras locales con sus creaciones. 

El formato de reunión de los miembros del jurado nos ha permitido un beneficioso contacto y cambio de impresiones en el terreno de la gastronomía, reflejado en la hostelería en general. Hemos compartido experiencias con cocineros profesionales, gastrónomos, periodistas profesionales y empresarios de la hostelería, todos ellos de gran prestigio. 

Gracias por contar con nosotros, amenazamos con volver por Lebrija pero ya como tapeadores de base.