Por sexto año consecutivo se han celebrado las Jornadas Técnicas del Departamento de Hostelería y Turismo en el Instituto de Enseñanza Secundaria Heliópolis de Sevilla, un centro de gran tamaño, que cuenta con los módulos elemental y superior de Cocina y Sala, pero que pertenece a la denostada enseñanza pública.

Son muchas los eventos que organiza el Instituto, como su Feria de la Tapa (un mes antes de la Feria de Sevilla, con gran éxito de público), además de la apertura de su comedor al público en las cenas del miércoles y los almuerzos del jueves. También se celebran allí concursos de cocina (GM Chef), talleres y catas. Este centro de enseñanza es especialmente dinámico.

Pero una de las actividades que más atención están provocando son las Jornadas Técnicas que he citado al comienzo de esta noticia. Y es que están participando en ellas todo lo más representativo de la actual gastronomía: cocineros estrellas Michelín (este año dos) y con posibilidad de obtenerla, responsables de Restaurantes de alta cocina, empresas agroalimentarias, proyectos de cocina saludable, grupos de hostelería turística, cocineros creativos de filosofía local, iniciativas públicas de salud, entidades como la Academia Andaluza de Gastronomía y, para rematar, el talento de los propios alumnos del Instituto, que ya dominan el arte de la comunicación para transmitir su trabajo. La gastronomía es poliédrica, como dice nuestro buen amigo Juan Andrés Haurie.

Y otra buena iniciativa de la organización de estas Jornadas ha sido el contar con blogueros y comunicadores gastronómicos, no profesionales, pero sí con el conocimiento técnico suficiente para presentar y comentar, y, por supuesto, con una gran dosis de pasión por la cocina y la gastronomía. De ese modo, sin duda, son mucho más creíbles. Pilar Ruiz, Lola López, Chencho (Blog de Tapas) y una servidora, hemos pasado por estas jornadas.

Y no olvidemos que se organiza este evento a PRESUPUESTO CERO. Todo un mérito, que solo cuenta con algunos buenos patrocinadores como productores de frutas, vegetales o de aceite; lo que supone realizar un gran trabajo de gestión y coordinación, y que al parecer tiene como gran valedor a Manuel Pérez Alcalá, uno de los docentes del Instituto. Pero creo que también le debemos mucho a otro profesor, Juan M. del Toro, e incluso al equipo de alumnos que trabajan sobre el tema de comunicación en audiovisuales, imágenes y redes sociales.

Al final, se demuestra que a lo largo de los días –cinco- en los que han transcurrido estas jornadas, se dan cita en el Heliópolis todo lo que acontece alrededor de la gastronomía y cocina de Andalucía. Todos ellos –firmas comerciales o no- acuden de modo altruista. Todo ello, al servicio de la mejor formación de los futuros cocineros y jefes de sala.

Actualidad, talento, creatividad, buenas técnicas, filosofía medioambiental y una gran dosis de comunicación cercana, son los ingredientes que han pasado por las Jornadas Técnicas de este buen centro de enseñanza, que puede presumir de ambicioso reto su proyecto de formar a todos sin distinción, a pesar de los escasos medios que ofrece la Administración y la competencia de las grandes Escuelas de Hostelería privadas, que hoy por hoy brillan con luz propia.