Traemos otro reportaje comparativo e interesante de la revista OCU de enero, sobre los zumos exprimidos en el acto para llevar, que están teniendo mucha aceptación en todos los supermercados.  La Organización analiza calidad, precios y también condiciones de higiene entre las diferentes tiendas, y los compara además con los zumos hechos en casa con naranjas propias.

¡Rica naranja recién exprimida! Es el título del artículo. Se está refiriendo al producto “Hágalo usted mismo”, que consiste en “exprimir, envasar y llevar” por el cliente. El argumento comercial es que es un alimento seguro y saludable, cosa que la organización ha comprobado visitando diversas cadenas de supermercados que lo comercializan.  Además, éstos justifican el producto indicando que así tienen salida las naranjas de bajo calibre, que de otro modo no se venderían con tanta facilidad.

Según datos, 1 de cada 10 hogares españoles consume zumo de naranja recién exprimido, por encima de zumos y néctares envasados, cuya venta ha descendido. No obstante, la OCU recuerda lo siguiente:

-En cuanto a la fruta fresca, la naranja es de las más consumidas en España (habla de su vitamina C, su ácido fólico, potasio, magnesio y fibra, además de ser fuente de oxidantes). 

-Un zumo no equivale a comer una naranja. De hecho, un vaso de zumo contiene más azúcar que una pieza de naranja. Además, al exprimir la naranja desaparece la fibra, por lo que comer la fruta entera es más saciante que beberse el zumo.

Además, se recuerda las clases de zumos que se comercializan:

Zumo de naranjas recién exprimidas. El cliente envasa él mismo el zumo en botellas de plástico, con tapón de rosca. El objeto de este reportaje.

Zumo de naranja exprimido de fábrica: con naranjas exprimidas de forma mecánica, y con una leve pasteurización, con o sin pulpa, refrigerados y de larga duración.

Zumo de naranja a base de concentrado: al zumo se le retira el agua para su transporte y conservación y se “remodela”, agregándole a veces vitamina C y azúcar. Conservación temperatura ambiente. Es el más barato.

Néctar de naranja: con agua y azúcares o edulcorantes al zumo o a la pulpa de naranja. Se venden en envases de brik.

En su análisis, los expertos de la OCU han inspeccionado  los lugares en los que se ubican las máquinas exprimidoras en los supermercados (normalmente en la sección de frutería), junto al dispensador de botellas, que luego cierra el propio cliente. El periodo de consumo en este caso suele ser máximo 24 horas, conservando entre 0 y 4ºC. Y de ello han concluido que no hay problemas de higiene, y que incluso después de las 24 horas –sin salir del frío y sin contaminar con saliva- puede seguir consumiéndose con seguridad. Todo ello, comprobado en laboratorio, si bien influirá la frecuencia con que se limpie la máquina.

Conclusiones:

El zumo de naranja hecho en casa es el más económico, si bien depende del tipo de naranja y de la época del año (1 kg de naranjas hace ½ l de zumo). La temporada va desde mitad de noviembre hasta comienzos de verano. Y el más caro es precisamente el zumo de naranja exprimida por el cliente en el supermercado.

La pulpa no es fibra: al convertirse en zumo la naranja pierde su fibra, pues se encuentra en la membrana que se desprecia al exprimir.

La vitamina C de la naranja no se pierde al exprimirla, salvo calentamiento.

 

Después de este artículo, tengo más claro que nunca que lo mejor es comer la naranja entera: pelarla cuidadosamente y cortarla en gajos, sirviéndola en un plato. En casa hace mucho que no hacemos zumo para desayunar, sino que tomamos la fruta entera, bien naranja, piña o pomelos. Pero cada uno tendrá sus preferencias.