Con motivo de la reciente creación de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la aceituna sevillana de mesa -variedades gordal y manzanilla-,  nos hemos vuelto a encontrar con una de las empresarias referencias del sector, María José Sánchez, que conocimos en 2015, durante la Feria Agroalimentaria de Arahal, dónde reside y dirige su firma «La Reina del Verdeo«.  María José continúa la actividad iniciada por sus padres en el mundo de la aceituna de mesa, y ahora lucha por seguir ofreciendo un producto tradicional y sin embargo gourmet, ideal para aperitivos e incluso para la cocina. La aceituna y su aderezo es su pasión y por ello la hemos entrevistado.  

Cuéntanos un poco de tus principios empresariales y de tu mercado

Vivo en Arahal, aunque nací en Barcelona debido a la emigración de mis padres en el año 73 como otras tantas personas. 

A través de canal Horeca, vendo a grandes y medianas superficies y a particulares en la tienda online de nuestra página web. 

Has vivido desde pequeña el mundo de la aceituna de mesa ¿de cuantas generaciones?

Viví la labor del campo (plantar, “esvaretar” o podar, coger aceitunas) con mi abuela, padres, tíos, hermanas y primos. Cuando la jornada terminaba por la tarde y se almorzaba en el campo con la famosa frase de cuchara y paso a atrás (se comía gazpacho o salmorejo en un mismo plato grande) y se bebía agua de los búcaros.

El envasado de las aceitunas lo comenzaron mis padres allá por los años 80, en el patio de una casa.

Qué aportan las mujeres al sector de la aceituna de mesa?

Todo. Hago alusión a la antigua fábrica de Arahal LA PALMERA, donde muchísimas mujeres de mi pueblo trabajaban en el clasificado, o en el relleno de pimiento, con sus copas de cisco, las que sacaban el jornal para el sustento de sus familias, entre ellas mi madre, Dolores Domínguez, Rosario La Portera, la Machá, la Carmen Ojeda, la Rosario Portillo, la Carmen Oliva, María la Conejita, Maruja la Rubiala, Maribel La Pandera….entre otras muchas mujeres a las que considero las verdaderas REINAS DEL VERDEO.

No quito el “la” porque para nosotros es así: La Antonia, la Juana,..”

Aún hoy es fundamental el papel de la mujer tanto en el campo, como en los almacenes, como a nivel comercial.

Para haberte metido en esto, está claro que te gusta tu actividad, y además tienes que conciliar tus obligaciones familiares…

Pues sí, no es fácil, para mí tampoco lo fue cuando niña, y mis padres trabajaban a destajo. Ahora lo entiendo. Creo que mis hijos también lo entienden y colaboran en todo lo que pueden, se hacen responsables un poco antes, somos una piña, si no sería imposible. Es inevitable que a veces tenga remordimiento de conciencia por no estar con ellos más tiempo.

Acaba de aprobarse la Indicación Geográfica Protegida para las aceitunas de mesa Manzanilla y Gordal. ¿Qué supone para empresas como la tuya?.

Para mi empresa aún no lo sé, ya se verá, pero para mi pueblo -Arahal-, el mayor productor de aceituna de mesa manzanilla a nivel mundial es fundamental, y si es bueno para ellos yo también voy en el carro como se suele decir. He probado muchas aceitunas y las cualidades de las manzanillas son espectaculares, sólo hay que probarlas. Yo siempre las he defendido a la hora de comercializarlas y me costó mucho tiempo introducirlas en las grandes superficies, pero ahí están y nos va muy bien.

Crees que el consumidor conoce las distintas variedades y calidades de aceitunas?

No, pero hay que educar y poner en el etiquetado el tipo de aceitunas que es, que la ley no obliga a hacerlo. Esto es como el mundo de las infusiones, no se pide una infusión, se pide una tila, una manzanilla, un té rojo,…Yo lo identifico, es una de mis diferencias.

La aceituna de mesa lo tiene todo, saludable y su producción sostenible…. ¿podría convertirse en el gran aperitivo de la barra de bares en España?

Creo que es uno de los mejores snacks que existen: super natural y si se trabaja bien para conservar todas sus propiedades, sin muchos aditivos, mejor. No soy partidaria de las aceitunas con demasiados aliños para la comercialización, abogo más por lo natural, es la línea que quiero que siga mi empresa.

Gracias a María José Sánchez, una empresaria que está haciendo mercado y prestigio para la aceituna de la provincia.