Nunca hice este plato y mira que me atrae, porque supone tener reserva para comer en cualquier momento, en frío o previo calentado, junto a una verdura cocinada. Pero encontré una receta en una de las revistas que regala Thermomix y la seguí con algunas modificaciones.

Ingredientes:

300-400 g de pechuga de pollo limpia, 100 g de jamón ibérico picado, 80 g de queso cremoso (utilicé un queso semicurado), 2 huevos, 60 g de pistachos pelados sin sal, cucharada de sal, romero y tomillo.

En la Thermomix triturar la pechuga con el jamón, 15 segundos a velocidad 5; añadir el queso, los huevos, la sal, el romero, el tomillo y los pistachos y volver a triturar todo, 15 segundos, retroceso y velocidad 4.

Poner la mezcla sobre un cuadrado de papel film e ir dando forma de cilindro, sellando luego por ambos lados. Fregar el vaso del robot.

Poner en el vaso ¾ litros de agua y poner a calentar temperatura varoma durante 5-6 minutos. Colocar el recipiente varoma y sobre él el cilindro con el pollo, cerrar y programar 30 minutos, varoma, velocidad cuchara. Dejar enfriar antes de cortar en lonchas.

Me parece una receta de lo más aprovechada y rápida, que invita a hacer muchas variaciones. Y si la he publicado aquí es porque nos ha gustado en casa.