Andábamos por la costa onubense, con los consecuentes chocos fritos entre otras viandas, cuando pusimos rumbo al interior, a la comarca del Andévalo, de notable pasado minero. Concretamente por Valverde del Camino, que ya celebró sus 150 años de llegada del ferrocarril. Buscando Casa Dirección, un restaurante nombrado en la Guía Michelín, pudimos conocer uno de los edificios emblemáticos de su historia industrial, como es la Casa Dirección, residencia del director de la compañía minera Alkali United Company desde 1868 hasta la segunda mitad del siglo XX. La construcción –tras una eficiente restauración- acoge el Museo Etnográfico y de la Artesanía. El lugar, al que se accede por una verja, representa un complejo histórico en alto.

Al lado de la Casa, propiedad del Ayuntamiento de Valverde del Camino, se han habilitado otras dependencias que fueron almacenes y residencia puntual de los visitantes ingleses, y una de ellas acoge el restaurante Casa Dirección, al frente de la cual está el cocinero José Duque. El chef se formó en la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla e hizo prácticas en fogones prestigiosos como Roca o Berasategui. José Duque es valverdeño y ha querido desarrollar aquí su proyecto, un restaurante de cocina innovadora y de calidad.

La decoración de Casa Dirección es elegante y cuidada, y cuenta con varios ambientes: terraza exterior con bellas vistas, salón de copas, lugar de tapeo y comedor. El establecimiento ha cumplido siete años de funcionamiento. Su servicio de mesa y sala es profesional, amable y con criterio, con mayoría de presencia femenina.

La bodega de Casa Dirección presume de los últimos vinos onubenses llegados al mercado, en tintos, blancos, olorosos y vermuts. Además, aunque no tienen en carta cervezas artesanas, cuenta con diversas marcas de espumosas industriales de calidad.

Nuestro almuerzo consistió en varios platos para compartir seleccionados en la carta, si bien la misma señala un par de menús cerrados de degustación. Tienen un magnífico pan, hecho y traído de la localidad onubense de Almonte, concretamente del Horno Martín Naranjo, que lo hace en exclusiva para Casa Dirección. El pan se ofrece con un exquisito aceite de oliva virgen extra de la tierra, el Calderay, de la finca valverdeña Collado San Vicente, variedades arbequina y picual.

Enumero los platos llegados a nuestra mesa:

  • Papas aliñás, tartar de atún rojo y alga wakame. Un plato de original presentación, donde la fusión pescado/patatas en aliño muy troceadas le dieron un toque especial.
  • Croquetas de queso azul y puré de tomate. Croquetas de autor con un queso azul de la Dehesa de Dos Hermanas (Santa Bárbara de Casas, Huelva). Las frituras se coronan con una pizca de puré o pisto de tomate muy bien especiado.
  • Ensalada de cogollo a la brasa, queso de cabra y espárragos trigueros. Fue un modo de romper sabores. Los cogollos pierden su punto de crujiente y se complementan con el queso y la verdura. Exquisitos.
  • Huevo frito en tempura y patata. Último plato y el más sorprendente. La fusión de sabores es espectacular.
  • El postre, inevitable: helado de queso Dehesa de Dos Hermanas, bizcocho y sopa de frutos rojos. Un plato especialmente equilibrado en sabores, todos presentes y todos suaves.
  • Los vinos: Tinto Bodegas Olivero (Palomino y Syrah), Ricahembra (Zulema y Pedro Ximénez). Y quedó pendiente probar el vermut, para otra ocasión.

Una grata experiencia nuestro paso por Casa Dirección. Un entorno interesante, una cocina de autor bien atendida, un buen oficio en sala y una buena relación calidad/precio. Aquí se habla con pasión de los quesos, frutos del bosque, vinos, aceites y pan de la provincia de Huelva. En las vitrinas del restaurante se muestra algún que otro premio otorgado por empresarios de la comarca, así como de parte del Ayuntamiento de Valverde. Su chef, José Duque está siendo profeta en su propia tierra.