Son muchas las formas de guisar las pechugas de pollo, convirtiéndose en un plato rico, ligero y saludable. Esta receta la tomé (adaptando las raciones), del libro “Salud a ciencia cierta”, del doctor Martínez-Gonzalez. La obra de la que ya hablamos aquí, dedica su última parte a una serie de propuestas culinarias. Este guiso estaba genial, con uno de los sofritos más ricos que he probado.

Ingredientes para tres personas: 600 g de pechugas de pollo limpias, 2-3 tomates maduros, 1 cebolla mediana, 50 g de pasas, 100 g de nueces, 1 vaso de vino blanco (yo usé vino fino), 2 vasos de caldo casero (de verduras) sal y aceite de oliva virgen extra.

Troceamos las pechugas a tamaño bocado y las limpiamos de grasa; las doramos con un poco de aceite en la cazuela y las reservamos. En ese mismo aceite rehogamos la cebolla muy picada y los tomates pelados y muy picados (tenía tomates de pera de Conil, Cádiz), hasta que estén pochados. Añadimos el pollo, salteamos, luego el vino y dejamos unos 10 minutos. Ponemos entonces el caldo, los frutos secos y las pasas. Corregimos de sal.