Un año más he participado en la recreación histórica del acto de concesión, bendición e izado de la bandera de los Artilleros Voluntarios de Extramuros, en el Fuerte de San Lorenzo del Puntal, con el Patio de Armas lleno de público. Fue ayer sábado, día de San Lorenzo. 

Los antecedentes los explica muy bien el guión de la Asociación Arrabal de Puntales, que organiza el acto, y en el que participan otros grupos de recreación como la Asociación 24 de Septiembre de 1810 (San Fernando), Asociación Recreación Histórica Villa de El Bosque, Asociación Histórica Torrijos (Málaga) y Asociación Mujeres de Mantilla en lo que respecta a este año. Además, en el acto se rinde homenaje –portando la bandera o generala- a una entidad social gaditana, que en esta ocasión ha correspondido a Cáritas Parroquial del barrio de Puntales.

Año de 1810: los franceses no logran entrar en la Isla de León por el Puente Zuazo, tomando Puerto Real y avanzando por el caño del Trocadero para cruzar la bahía y llegar hasta Cádiz por el llamado camino del Arrecife. De ese modo, el fuerte o castillo de Puntales se convierte en primera línea de combate, debiendo defender heroicamente la plaza, cruzando sus fuegos con el castillo de Matagorda, hoy desaparecido.

Durante 32 meses (10 de febrero de 1810 al 24 de agosto de 1812), el castillo resistió gracias a los integrantes de la 2ª Compañía del Batallón de Voluntarios Distinguidos de Extramuros.

Y es el Consejo de Regencia quien pide al Rey Fernando VII (rey de las Españas y en cautividad) que sea aprobada por las Cortes Generales y Extraordinarias la concesión de Generala o bandera propia a este Batallón de Artilleros Voluntarios de Extramuros. Concesión que se materializa en decreto por aclamación, bendiciéndose el 7 de agosto de 1812, con lo que dicha bandera se enarboló en el castillo de San Lorenzo en la misma driza de la bandera nacional durante 2-3 días consecutivos.

Este resumen corresponde al acto que se lleva realizando desde el siglo XIX, todos los días 10 de agosto, festividad de San Lorenzo. En el mismo intervienen: el Consejo de Regencia, diputados y consortes, Batallón de Voluntarios Distinguidos y el pueblo llano.

Con el izado de la bandera y tras los aplausos, el pueblo grita ¡Viva la Nación!, ¡Viva la libertad!, ¡Viva el rey D. Fernando V II!, ¡Viva la Constitución!, ¡Vivan los Voluntarios de Extramuros! y ¡Vivan los Perejiles! (nombre por el que conocían a los soldados), mientras suenan las bombas francesas.

Un bonito acto de recreación histórica, llevado a cabo en el mismo lugar de hace más de 200 años, con la inestimable colaboración de la Asociación Arrabal de Puntales, que moviliza a muchos vecinos del barrio además de abrirse a otras asociaciones, y que reconoce el valor de sus soldados y pobladores en la defensa del castillo y de la ciudad de Cádiz.

Mi agradecimiento a la Asociación Arrabal de Puntales y a su presidenta Isabel Bahamonde por haber contado conmigo.