El libro “Cocina Histórica Gaditana”, de nuestro amigo Manuel J. Ruiz Torres, cuenta a partir de la página 38 la evolución de las tortillitas de harina en sus diferentes versiones: de camarones, de bacalao, de acelgas o tagarninas o de avíos del puchero. El autor investiga y cita datos culinarios desde finales del siglo XIX en la bahía de Cádiz. 

Harina, cebolletas, perejil, aceite, sal y huevos parece ser la base común de todas estas tortillitas que han formado parte de nuestra cocina más tradicional durante muchos años, si bien la de camarones es la que ha llegado con más popularidad a nuestros días. Pero ya algo parecido vieron los marineros gaditanos en América en el siglo XVI. O sea, que la cultura de estas ricas y socorridas frituras viene de lejos.

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Y cuenta Ruiz Torres haber encontrado tortillitas muy parecidas a las de Cádiz en lugares de Extremo Oriente como Kuala Lumpur o George Town (Malasia).

El domingo pasado almorzamos en la Venta Melchor, y probamos una nueva versión de tortillita con pargo y borriquete. Nos dijo Petri, su jefe de cocina, que las había visto (más o menos iguales) en Birmania y que ésta era su versión personal.

Harina fina y discreta, cebolla crujiente pero poco, perejl bien intercalado, pescado en su justa proporción pero fresco, y una fritura exacta en intensidad y limpieza, sin estridencias, convierten a esta tortillita en mi opinión en una pequeña obra de arte.

Las tortillitas de harina y de lo que sea van y vienen y siguen triunfando, como en la Venta Melchor, gracias a nuestros buenos cocineros. El plato de diseño étnico también lo expresa.

Manoloooooo!!! Tienes que probarlas.