Sigo diciendo que no debemos complicarnos la vida con las cenas, pero eso no quita que sean saludables, ricas y variadas. Y como es lógico, la verdura debe estar siempre presente, mejor cocinada que cruda por aquello de que es más fácil de digerir. Tenía ya las berenjenas cocidas al vapor desde la mañana en mi robot de cocina, habiéndolas troceado en cuadraditos. Además, eran de la huerta de Conil, pequeñas pero riquísimas.

Ingredientes para 3 personas: 500-600 gramos de berenjenas, ½ vaso de tomate frito casero (que tenemos siempre congelado), 1 cebolleta fresca grande, 1 pimiento verde, ½ vasito de vino amontillado, aceite de oliva virgen extra (utilicé variedad Arbequina que es más suave), orégano y sal.

Pelar o no las berenjenas es opcional. Luego las troceamos a cuadritos. En un perol con poco aceite ponemos a pochar la cebolleta picada a fuego bajo, añadiendo el pimiento también picado. Dejamos hacer y añadimos el tomate frito y el vino, dejando que se evapore, salteando todo. Enseguida ponemos las berenjenas, el orégano y la sal.

Un plato sencillísimo y riquísimo. El caso es comer verduras también en la cena, que puede acompañarse de una tortilla francesa o de una buena conserva de sardinillas o de melva, que no están nada mal.