Con una conferencia a cargo del doctor Lorenzo Alonso de la Sierra quedó inaugurada en la sede de la Fundación Cajasol (Casa Pemán, Cádiz), la muestra “Patrimonio cultural en torno a la Hermandad de Afligidos”, con la que la señera cofradía del jueves santo quiere conmemorar en 2019 sus 300 años de vida devocional, junto a otros actos ya programados.

La exposición se estructura en cuatro secciones: 1) Orígenes; 2) Documentos y patrimonio de otras cofradías de la misma sede; 3) Procesión, grabados y bordados; y 4) Préstamos de particulares y colección de paños de Verónica.

En los comienzos del siglo XVIII, un Cádiz rico, optimista y cosmopolita, sede ya oficial de la Casa de la Contratación, sigue siendo tradicional en sus expresiones de religiosidad popular. Y es un maestro cererista –Francisco de Mendoza- quien encarga en 1719 al pintor local José Severino dos lienzos dedicados a Jesús y María, en la IV Estación del Vía Crucis. Los cuadros, hoy unidos en uno, se colocaron en un retablo callejero y recibieron culto público en el desaparecido Convento de los Descalzos (actual edificio de Correos). La devoción al retablo (que no conservamos hoy) fue origen de la Cofradía, si bien la pintura ha llegado hasta nuestros días y abre la exposición mencionada.

Y fue otro personaje –el obispo Lorenzo Armengual de la Mota-, de origen humilde, culto e influyente quien promovió la fundación de la Cofradía de Afligidos, que se constituye oficialmente en 1727, ofreciendo a la entidad una capilla en la recién construida Parroquia de San Lorenzo (nacida como parroquia auxiliar) y de dónde no se han movido en sus 300 años de vida. A día de hoy, la hermandad de Afligidos sigue viva con un ajuar prácticamente intacto, que ahora muestra al público en una bella selección.

Otro símbolo importante citado por el doctor Alonso de la Sierra fue la insignia de los dos corazones, alegoría tradicional de la Cofradía, atribuida a San Alfonso María de Ligorio, y aparecida en grabados antiguos.

La evolución de la cofradía culmina con el encargo de las imágenes de los titulares –Señor de los Afligidos y Virgen de los Desconsuelos- , al escultor holandés Pieter Sterling.

Los bordados –siglos XVIII y finales del siglo XIX- son otros de los puntos fuertes de la exposición, siendo los primeros de autor anónimo y los últimos obra de la artesana gaditana Concepción Corado.  Hay que recordar que en Cádiz no solo se bordaba para el patrimonio religioso, sino también para los ropajes y los muebles domésticos. 

El paso de misterio de Afligidos está representado también con uno de sus laterales. Obra del imaginero y diseñador Castillo Lastrucci, ha sido objeto de una restauración integral hace pocos años.

La exposición, que estará abierta hasta el 27 de julio, transmite el discurso del valor comunicativo del patrimonio religioso, nos sitúa en la sociedad del siglo de oro gaditano y gracias a su cuidado y mantenimiento, nos demuestra que las cofradías son entidades vivas y abiertas a la sociedad actual, si así lo procuran las personas que las gestionan y administran en sus juntas de gobierno. Historia, arte, trabajo y religiosidad se unen en esta excelente exposición, que ha supuesto un gran esfuerzo de organización.