El evento Chef Sierra va extendiendo su influencia dentro y fuera de la comarca. El pasado sábado nos tocó disfrutar de un evento gastronómico en la sierra de Cádiz, en la localidad de Bornos. El restaurante El Pengue (cocina tradicional de alta calidad) acogió un menú maridaje a cargo de Fernando Naranjo Alpresa con sus platos presentados al concurso Chef Sierra, con la colaboración de Francisco J. Pérez Menacho, que contribuyó en aperitivo y prepostre; y los vinos de Bodegas Barbadillo. Ambos cocineros fueron finalistas en la prueba.

Fue una pequeña gran fiesta de la gastronomía de la sierra de Cádiz, que está interactuando seriamente con su propia cocina actual, sus antecedentes, sus personajes y su interpretación actual. Todo esto procesado es una bomba para el buen comensal. Y la convocatoria causó lleno total en 48 horas.

El acto comenzó con un aperitivo al aire libre que incluía quesos Pajarete y unos bombones rellenos de queso payoyo del cocinero  Pérez Menacho, envueltos en chocolate y frutos secos. Todo ello con espectáculo de  humareda al servirlos.

Atención a los platos:

Tartar de trucha curada con crema de queso de cabra payoya Pajarete y Tierra de jamón ibérico, exquisito y equilibrado. Se maridó con espumoso Beta Sur Brut Nature, muy refrescante (Palomino y Chardonnay).

Cocido de garbanzos con terrina de matanza y aceite de hierbabuena (la joya de esta cocina). Se armonizó con manzanilla pasada Pastora, excelente. (Palomino fina)

Ravioli de Rabo de Toro con boletus sobre cremoso de coliflor, acompañado de Quadis Crianza, buen vino. (Tempranillo, Syrah, Tintilla de Rota y Petit Verdot).

Prepostre: café “comestible”, mousse de café, con nata, café 100% Arábica, coco, albúmina, nueces y pasas. Y un postre de Fernando Naranjo, tarta de queso Pajarete con miel milflores y canela, que se maridó con Eva Cream Barbadillo, el ideal. (Palomino Fina).

No puedo sino concluir con el magnífico trabajo realizado por el equipo Alpresa&Pengue+Pérez Menacho, para poner en mesa unos platos de cocina tradicional con un toque innovador, consiguiendo sabores de gran categoría.

Gran ambiente en los dos salones llenos, con dos enólogos dirigiendo las catas de vino, con los preceptores culinarios (la madre de Fernando Naranjo aportando sus valiosas memorias de guisos de garbanzos, los valiosos distribuidores del queso (Isaac Bazán de Pajarete), los ayudantes de cocina siempre atentos, Antonio del Mar (Andalucía de Vino) y su generosa entrega y el público disfrutando del ambiente.

Agradecer también a esa “pequeña y gran cocina” de El Pengue, que gestionó con éxito alrededor de 400 platos sin equivocarse.

Alegría gastronómica en la Sierra de Cádiz, protagonismo de sus cocineros, nivel de sus platos, participación de sus vinos y fantasía de sus postres. De todo ello dimos cuenta.

Y sin olvidar que hubo un antes y un después, Chef Sierra, ¿a que sí, Antonio Orozco?.