Tras la elaboración de un gazpacho andaluz como base de un documental para la Radio Televisión Suiza, el pasado viernes nos quedamos a almorzar en la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla.  El reportaje y la cocina en directo transcurrieron en las instalaciones de esta Escuela, elegida en 2017 la mejor de Europa, y que nos cedió aula y pinches de lujo entre sus alumnos del último curso.

El comedor de la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla no está abierto a todo el mundo, sino que solo pueden reservar en él los alumnos y allegados. En mi caso, soy alumna de los cursos monográficos y de algunos eventos que allí organizan, por lo que puedo comer en la Escuela, cuyo servicio abre de lunes a viernes en horario de almuerzo.

La carta varía según el día de la semana y consta de dos platos primeros, dos segundos y dos postres, a elegir, incluyendo pan y una bebida. El precio es ajustadísimo para la calidad de lo que ofrecen y la profesionalidad del emplatado y del servicio del personal de sala, realizado por los diferentes alumnos.

Las vistas del comedor y la terraza son espectaculares, la decoración es moderna y los platos llegan a muy buen ritmo. Los alumnos se desviven por estar a la altura y el ambiente se hace agradable y cercano.

A la lista del menú del pasado viernes, hay que incluir los postres que fueron tarta de chocolate y fruta y helado de romero y limón. Todos los platos fueron de un alto nivel. 

Comer en la Escuela de Sevilla siempre es un placer, que además me lleva a pensar en esas otras escuelas que por problemas organizativos, de presupuesto o simplemente burocráticos no pueden contar todavía con un servicio de comedor abierto al público, como sería deseable.

El servicio de restaurante de las Escuelas de Hostelería es beneficioso para ellas mismas porque le aporta recursos económicos; porque facilita las prácticas y el aprendizaje de los alumnos;  porque el público usuario come bien a buen precio; y porque además es un modo de abrirse a la sociedad y de ganar prestigio.

Espero que todas las Escuelas de Hostelería puedan contar con estos servicios de comedor en sus estructuras. Todos saldremos ganando.