Tras varios meses de espera, conseguimos visitar este imponente edificio, de la mano de un excelente guía cultural y del brigada del departamento de Comunicación del Ejército. Capitanía General –que alberga el Cuartel General de la Fuerza Terrestre-, es una de las más hermosas construcciones que conforman el complejo constructivo de la sevillana Plaza de España, construida como Pabellón Real de la Exposición Universal de Sevilla de 1929. 

El espacio completo fue proyectado por el arquitecto sevillano Aníbal González, quien concibió rematar las construcciones con un graderío a modo de auditorio al aire libre para  45.000 personas y espectáculos gratis. No obstante, González  fue sustituido en la dirección de la obra por el arquitecto Vicente Travel, que trabajó con otra filosofía y concepto, anulando este proyecto y construyendo una fuente en medio de la plaza, que es su estado actual. 

Desde 1938 este edificio central de la Plaza de España se constituye en sede de la Capitanía General y su Estado Mayor (antes en Plaza de la Gavidia), y en 2006 pasa a ser sede del Cuartel General de la Fuerza Terrestre, albergando el mando de control de Intervención Rápida Internacional.

El inmueble de Capitanía es una muestra de la mejor monumentalidad sevillana de principios del siglo XX. Tiene dos entradas: por Plaza de España y Plaza del Ejército, y se encuentra en un magnífico estado de conservación. Su patio es la obra cumbre de Aníbal González, también su última obra, y ejemplo de arquitectura de estilo regionalista, con cerámica en fachada, junto al mármol y el ladrillo, todo en perfecta armonía. El patio está cerrado por cristales, instalados con motivo del rodaje de la película Lawrence de Arabia en el año 1961, que coincidió con una histórica riada que dejó muy tocada a la ciudad.

La construcción del edificio de Capitanía nos da una visión arábico-andaluza, con rasgos neorenacentistas como inspiración, llamando la atención el escudo del rey Alfonso XIII (quien inauguró la exposición), así como los símbolos de los reinos históricos de España. Causan sensación las magníficas vidrieras, y el mármol de suelos y escalinatas, traído de Alicante. Allí se reflejan las artes, el comercio, la navegación, la agricultura y la industria. Capitanía General, con sus mosaicos, ofrece la mejor artesanía de los años 20 (Mensaque, Sevilla), tomando influencia del ladrillo musulmán.

Se estima que llegaron a trabajar en la obra unas 1.000 personas a la vez.  

El edificio vivió la tensión de los acontecimientos del golpe de estado la tarde-noche del 23 de febrero de 1981, cuando estaba al mando el General Merry Gordon, segundo en categoría en el generalato del ejército español.

Otras zonas de gran interés decorativo a las que pudimos acceder fueron el salón de planos, con sus mesas topográficas para la mejor cartografía del ejército; y el salón del trono, decorado íntegramente por Aníbal González, y con pinturas de Garzón, quien también intervino en el Hotel Alfonso XIII. Este hotel fue construido igualmente para la Exposición de 1929, obra del arquitecto regionalista Espiau, el más lujoso de Sevilla y el primero en contar con teléfono en cada habitación.

Otra de las maravillas del edificio de Capitanía es el salón de actos, ideado como auditorio, con su bóveda de media naranja, con efecto óptico. Inolvidable.

La visita finalizó conociendo la pequeña capilla, con un retablo procedente de la desamortización del siglo XIX, e imágenes del siglo XVII.  

Una visita muy recomendable que muestra la monumentalidad creada para la que fue Exposición de 1929, y que dejó otros importantes edificios civiles y obras de infraestructura, mejorando sensiblemente la ciudad, como puede comprobarse en la actualidad.