Por segundo año volvimos a la Hacienda El Rosalejo para vivir de cerca la experiencia del concurso Chefsierra. Fue el pasado martes día 3. Seis finalistas para dos premios en dos apartados –Innovación y Tradición-, cuatro y dos respectivamente. Los ganadores: Sandro Gil (Restaurante El Tabanco de El Bosque) y Diego Medina (Catering La Mina, Arcos).

Los personajes: Antonio Orozco (impulsor y coordinador del concurso); Antonio Colsa, comunicador y experto gastrónomo; Juan Argudo (jefe de cocina de El Rosalejo), y una servidora, en la parte de degustación final del jurado en la prueba. Y Rocío Fernández Moreno como inspectora en cocina del proceso de elaboración previo. Y en mesa, dieciséis personas más, procedentes de la comunicación, la hostelería, la investigación, el empresariado y los necesarios patrocinadores.

Los finalistas: además de los ganadores, cuatro buenos cocineros que lo fueron desde la prueba anterior de Chef Sierra el pasado 26 de abril, junto a los otro nueve de la primera prueba.  Carmen Tamayo (Rest. Del Carmen, Prado del Rey), Fernando Naranjo (Casa Pengue, Bornos), Francisco J. Pérez Menacho (Casa Las Piedras, Grazalema), y José Antonio Morales Valle (La Piscina, El Gastor). Gente con ilusiones, motivación, profesionalidad y juventud mental.

El cuerpo de sala y marmitón: a cargo del grupo de alumnos del Instituto Alminares (Escuela de Hostelería de Arcos de la Frontera), que como parte de sus prácticas, ejercieron de camareros en sala y cocina.

El escenario: La Hacienda El Rosalejo es un bello ejemplo de la arquitectura noble de nuestra Sierra. Construcción del siglo XIX, naturaleza propia y ampliada por la mano del hombre, con viñedos cercanos y restos arqueológicos espectaculares. La Hacienda ofrece de todo: salones acogedores, merenderos frondosos, jardines aromáticos y espacios con antigüedades en la decoración. La Hacienda se destina a eventos especiales.  Pero es la gran baza de imagen para añadir categoría al concurso.

La organización: todo el mundo coincidió en que esta edición mejoró sobre la anterior, que fue estreno valiente.  Sin retrasos significativos, disposición en perfecto estado de revista y todos en sus puestos. Los platos llegaron a cada uno de los 21 miembros del jurado en su justa temperatura, condición importantísima. Atractivos emplatados en una elegante mesa imperial, vestida para la ocasión, que es siempre.

Presentación de los platos: a cargo de Antonio Orozco, que sin dar el nombre del artista, introduce el título del plato y resume su elaboración.

Calificaciones: sin tener referencia del autor, cada miembro del jurado puntúa sabor, presentación, empleo de ingredientes autóctonos y temperatura del plato.

Los platos ganadores: el plato de David Medina (tradicional), consistió en un paté elaborado con pollo de campo, huevos camperos e higaditos del pollo. Remataba con verduras en mermelada. La creación de Sandro Gil mostraba en su plato “Nuestras Raíces” un guiso de truchas con jamón dentro del hueco de un tuétano de ternera, que se remataba con una especie de galleta imitando a un árbol, hecha de huevos de campo y de huevas de trucha.

Autoridades: asistieron la presidenta de la Diputación de Cádiz –entidad organizadora- , el presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz, entidad representativa comarcal y varios Alcaldes de la zona.

Entrega de premios: el periodista Pepe Monforte –Cosas de Comé- entregó el premio a la cocina tradicional a David Medina; y Alejandro Giménez –Universo Santi- lo dio a Sandro Gil, por su cocina innovadora. 

Conclusiones: ChefSierra está siendo un escaparate gastronómico, cultural y turístico de esta comarca de Cádiz. Pero además, ha conseguido crear por sí solo un espacio humano formado por cocineros con ilusión. Se trata de una marca que puede dar mucho más de sí. Y, sobre todo, porque está sirviendo para despertar la conciencia de grupo entre los Chefs participantes, saliendo de los límites de sus propios municipios, para sentirse parte de la comarca. Un colectivo más potente que las individualidades personales. 

El fenómeno Chef Sierra es mucho más que los cocineros que participan.