En 2015, la periodista Ana Barceló publicó lo que fue su tesis doctoral bajo el título “El Tipo en el Carnaval de Cádiz”. Paralelamente, sacó en formato de anillas, el “Glosario de los tipos y coplas del Carnaval de Cádiz (1821-2015)”, titulado Cuaderno de Mari Pepa Marzo; según la RAE, glosario es un “catálogo de palabras oscuras y desusadas, con definición de cada una de ellas”. Ambas publicaciones son dos guías imprescindibles para todo curioso de la cultura paralela que atesora el histórico carnaval gaditano.

Del primer libro ya hablamos en su día, pues asistimos a una de sus presentaciones, haciéndonos disfrutar la autora de sus conocimientos sobre carnaval de Cádiz. La obra es la primera tesis doctoral relacionada con esta fiesta gaditana. 

Del segundo tomo, el Cuaderno de Mari Pepa Marzo, con casi 400 páginas,  he seleccionado algunos de sus términos por ser curiosos y muy gaditanos, con el permiso de mi admirada Ana Barceló, que además tiene intención de actualizar este glosario. Nuestro carnaval no nació ayer, y gracias a que el tipo se describía con todo lujo de detalles ante la autoridad competente para su autorización -junto con la letra, claro- hoy tenemos toda la información de cómo vestían los componentes de las agrupaciones de carnaval, y qué palabras eran más frecuentes en estos casi 200 años de carnaval. 

Agremán: Galón con incrustaciones de abalorios, pedrería o espejitos, esmaltes y otros adornos.

Apamplar: Atontar.

Babi, babero, bata: que se pone sobre la ropa de calle para protegerla de manchas, en especial los escolares en clase o los dependientes en la tienda.

Bajera, en Cádiz enagua, combinación, prenda de lencería femenina.

Batea; Carroza en la que desfilan los coros.

Beca: Faja larga de fieltro que llevaban los seminaristas y estudiantes sobre los hombros, formando una V en el pecho y las caídas sueltas a la espalda.

Bies: Tejido cortado en oblicuo con respecto al sentido de los hilos de su urdimbre y trama.

Birrete: gorro armado de copa prismática rematada por una borla que usan jueces, abogados y profesores en los actos solemnes de índole académica.

Boatiné: término francés sinónimo de acolchado. Las batas realizadas con este género forman parte de la ropa de andar por casa, en especial de las mujeres.

Bolillo: Palillo torneado de madera que se usa para hacer encaje de bolillos.

Cachirulo: tocado hecho con un pañuelo doblado al sesgo que rodea la cabeza por la frente y se anuda a un lado dejando los otros dos picos levantados, propio de campesinos y labriegos (Aragón, Valencia, Murcia o La Rioja).

Cambembo: Torcido.

Cangrejera: En Cádiz, sandalia playera fabricada de plástico, de una sola pieza y cerrada a un lado del pie con una hebilla.

Cañañi: personaje popular, mendigo que vivía en Cádiz a finales del XIX.

Capelina: capa corta por la cintura.

Cárdigan: chaqueta masculina de punto con mangas largas, sin solapas, abrochada en el delantero.

Carmeluchi: Hipocorístico de Carmen, nombre muy frecuente en Cádiz.

Casapuerta: zaguán y portón de entrada a una casa en Cádiz.

Castillito: cada una de las siluetas cuadrangulares que forman el borde almenado del jubón en el moderno traje típico gaditano, piconero.

Chambergo: prenda de abrigo cumplida.

Confetti: conjunto de pedazos redondos de papel de colores. Origen Italia.

Cuco: Bragas, pantalón bombacho.

Cundi: pan alargado con dos picos, más pequeño que la telera.

Dita: Sistema de venta a crédito, con recargo, de menaje y objetos para el ajuar doméstico que se hacía puerta a puerta.

Espiocha: herramienta que consta de una hoja metálica en forma de pirámide triangular aguda y un mango o astil de madera. Piqueta.

Federica: A la Federica: al estilo del siglo XVIII, de moda en tiempos de Federico el Grande Prusia.

Flete: baño o friega.

Gallardete; bandera larga y estrecha acabada en punta que se usa como insignia y como motivo de ornato.

Género: tela, tejido, cuero. y otros materiales para confección.

Gola: adorno del cuello con lienzo plegado y alechugado o de tul y encajes.

Hatillo: hato pequeño, lío o envoltorio que se hace con un pañuelo o lienzo anudado para transportar ropas, alimentos y otros enseres personales.

Hule: Tela impregnada de caucho o plastificada por una de sus caras.

Jartible: cansino, repetitivo, pesado hasta el hartazgo.

Josifa: bayeta, aljofifa, bayeta para fregar el suelo.

Lañador: hombre que ejerce un oficio casi desaparecido, el de recomponer por medio de lañas o grapas de hierro, objetos rotos de barro y loza.

Limosnera: bolsa de tela o cuero cerrada con cordones.

Macero: portador de las armas simbólicas de la autoridad en ciertas ceremonias y desfiles cívicos.

Mollate: vino peleón a granel.

Paniza: preparado a base de harina de garbanzos o fainá, agua y sal.

Patinillo: patio interior.

Pimpi: buscavidas que se desenvolvía alrededor del muelle, la Catedral y otros enclaves de la ciudad de Cádiz (guía para los extranjeros).

Plectro: ver instrumentos de púa.

Polisón: armazón amarrado a la cintura que llevaban algunas mujeres debajo de la falda para dar volumen a la parte trasera de los vestidos. De moda a finales del siglo XIX y principios del XX.

Quevedos: gafas antiguas de cristales redondos.

Rodete: peinado que recoge el cabello en un moño o castaña apretada, casi siempre en la nuca.

Sayón: sayo, túnica recta.

Tajarina: borrachín.

Tarlatana: tela de algodón engomada de hilos muy separados.

Tejeringo: churro, fritura de masa de harina escaldada en agua que se moldea en forma de cilindro estriado al presionar el émbolo de una churrera.

Telera: pan alargado, relativamente grande, ovalado.

Ukelele: instrumento musical similar a una pequeña guitarra de cuatro curdas cuyo origen estaría en Hawai o Indonesia.

Viyela o viyella: tejido similar a la sarga, de tacto cálido y suave, que contiene un 55% de lana de cordero merino y un 45% de algodón.

 

La mayoría son términos en desuso, pero he disfrutado repasando el libro varias veces, con la alusión al empleo de estas palabras en diferentes agrupaciones, ordenadas por nombre y año de creación. Una delicia.