El autor, Francisco José Ojuelos Gómez, es licenciado en derecho,  abogado de profesión, y experto en derecho comunitario, entre otras cosas.  Esta obra, “El derecho de la nutrición” es un tratado técnico y práctico para tecnólogos alimentarios, profesorado, abogados y, por supuesto para la población en general. 

Todo el proceso de la alimentación humana está regulado por leyes internacionales, de entes y mercados supranacionales, nacionales o locales. Porque están en juego la salud y la supervivencia humana, y como contrapunto, la economía y la especulación. Por no hablar de la vertiente cultural, que en realidad no se regula de modo directo. 

La obra analiza la normativa aplicada al mundo alimentario desde su producción, distribución y sobre todo marketing. Es decir, recoge las leyes que regulan este gran universo que a todo el planeta afecta, partiendo de las normas básicas alimentarias hasta aquellas incluidas en la Constitución.

Hablar de seguridad alimentaria, calidad de los alimentos, clasificación en buenos y malos, o valorar la composición de las pirámides de alimentación, todo ello con la ley en la mano, es una buena labor, porque al otro lado está la gran y poderosa industria alimentaria, que con unos potentes mensajes publicitarios intenta captar las decisiones de compra del consumidor, contándoles lo que piensa que quieren oir. Malos tiempos para la libertad en alimentación y, por ende, para la nutrición.

La ley lleva su interpretación, tanto las emanadas por organismos internacionales como OMS, FAO, etc., así como las disposiciones de mayor o menor rango promulgadas en nuestro país. Dar de comer a la población es algo muy serio y debe estar regulado con criterios de derechos fundamentales como el de la salud y la igualdad.

El derecho de la nutrición es un manual de consulta para todo aquel que desde su profesión,  curiosidad o compromiso, quiera conocer el fundamento legal para apoyarse a la hora de analizar, valorar y sacar conclusiones sobre la producción, reparto y publicidad de los alimentos.

La realidad de nuestros días es bastante preocupante: aumento exponencial de la obesidad en la población, sobrepeso usual, desnutrición por falta de calidad de los alimentos, y, como consecuencia, enfermedades derivadas. Y, todo ello, en el marco de sociedades tanto pobres como muy desarrolladas. ¿Comida de ricos y comida de pobres?.

Un libro que revisa derechos básicos, aplicación de las normas, entresijos comerciales y “trampas” en comunicación para adaptar a la industria, a costa de la salud de la población, y a los que hay que estar vigilando constantemente, dados su rapidez y su oportunismo.

Pero por encima de todo, debería estar la libertad culinaria de la gente, y eso se consigue –al menos en países desarrollados como el nuestro- a través de nuestra propia cocina, de nuestro cocinar diario, hecho de pequeñas decisiones como son comprar fresco y cocinar con regularidad. No hay otra.

Leyes que protegen al ciudadano, pero que como todas, tienen también su «trampa» seudolegal que nos desprotege. El consumidor debería tener la palabra.