Se trata de un local pequeño y con pocas mesas en la calle Santa Teresa de Extramuros, en Cádiz. Su cocina la gestiona con eficacia el chef Enrique Hidalgo, formado en la Escuela de Hostelería de Cádiz. Arrebol tiene buen producto, buen servicio y buena oferta de vinos, la mayoría andaluces, e incluso cervezas artesanas. No tiene una cocina de serie.

Ya hablamos en su día de este sitio, que desde hace un par de semanas cuenta con nueva carta; una parte de ella contiene un menú saludable elaborado por el nutricionista del Cádiz CF, Antonio Ballesteros; esta opción está indicada para aquellas personas que quieran comer bien y sano, para seguir trabajando por la tarde, pues son menús laborales, de lunes a viernes. Los platos llevan indicado incluso las calorías que suponen.

Además, Arrebol adapta todos los platos a formato y tamaño tapa, caso de que lo solicite el cliente, adaptándose a las inquietudes y curiosidades del cliente, que desea probar un poco de todo. 

Es cierto que cada vez son más los establecimientos que optan por ofrecer tapas o platos al centro para compartir, en un ambiente de tapeo informal o compartido, que no deja de tener su atractivo.

También es verdad que muchos hosteleros de largo recorrido no están de acuerdo con este sistema, porque siguen defendiendo la comida de mesa, servilleta y mantel y el menú individual. Pero yo creo que ambos formatos son compatibles –hay público para todo- y que la tapa ha llegado para quedarse.

El modelo de Arrebol me encanta. A veces los gastrobares por fuera no nos dicen nada y tenemos que entrar, probar y analizar. De eso se trata.

De momento, podemos almorzar en modo sano y rico en Arrebol de martes a domingo, por un precio más que decente: 11,90 euros. Y los postres son excelentes, como el de la imagen: Crema de lima, hojaldre y manzana confitada, magnífica.