Hace algo más de un mes asistí a la proyección del documental “Macrogranjas. Sufrimiento en bandeja”, un reportaje durísimo sobre el maltrato animal, cuya carne luego va a nuestros supermercados en bandejas. El acto, que incluía un debate sobre esta lacra cruel, estuvo organizado por la delegación sevillana de Ecologistas en Acción, en el Centro Vecinal Pumarejo Felisa García.

Éramos unas quince o veinte personas, entre las que había ecologistas puros, veganos, activistas, ganaderos, miembros del partido animalista, profesores de instituto, etc. Y creo que cada uno pudo dar al final del acto su propia visión del tema. El motivo de la proyección era concienciar sobre la gravedad del maltrato animal en explotaciones de gran tamaño, que luego suministran la carne a cadenas conocidas de supermercados y grandes superficies, para nuestro consumo.

Dominion, es en realidad el título del documental –que está colgado en internet- y supone un durísimo documento sobre la realidad de las malas prácticas llevadas a cabo en las macrogranjas, dónde los cuidadores someten a los animales allí criados a situaciones de extrema crueldad y abandono (cerdos, pollos, pavos y terneras). El reportaje tiene una duración de casi cuatro horas, por lo que en esta ocasión solo se visualizó la mitad, en lo relativo a cerdos y pollos y gallinas.

El documental recogía imágenes rodadas en granjas de Australia, realizadas con una cámara oculta. El caso es que en el visionado, más de una vez tuve el impulso de levantarme de mi asiento, por no poder soportar la dureza de las imágenes.  

Cerdos que nacen en parideras con una grave limitación de espacio, previo sacrificio de las crías pequeñas por no ser rentables para la industria, delante de su madre. Cerdos que crecen hacinados junto a sus excrementos, en jaulas ilegales. Luego entran para el sacrificio en cámaras de gas dónde aún están conscientes. Los cuidadores descargan su ira con agresividad y violencia sobre estos animales indefensos (golpes, patadas, bofetadas y lanzados).

La situación de pollos y gallinas no es mucho mejor. Los pollitos machos se sacrifican enseguida. Los supervivientes conviven con estos cadáveres, expuestos a enfermedades. A veces, certifican sus huevos como camperos cuando en realidad llevan una alimentación de baja calidad. Su ciclo de vida se acelera artificialmente (engordan en la tercera parte del tiempo) y las jaulas nunca se limpian.

Los pavos son también animales maltratados en las granjas. Sus costes de críanza son bajos, por lo que aumenta la demanda. Alemania los está dejando de producir, por no interesarle como negocio y por ser perjudiciales para el medio ambiente. Actualmente exportamos 1/3 de la producción. El primer país productor es Dinamarca.

El sacrificio del ganado es inevitable, pero con estas malas prácticas de crianza intensiva se ha roto el ciclo de alimentación del ganado.

Y quiero añadir que la página Directo al Paladar recoge la noticia de que Gran Bretaña y Francia van a obligar por ley a poner videocámaras en los mataderos, para luchar contra el maltrato animal. Así, las autoridades podrán acceder a las grabaciones como sistema de control. En España, la empresa Equalia está recogiendo firmas para implantar las cámaras de videovigilancia.

Por lo visto, en un matadero de Castilla y León se grabaron con cámara oculta y publicaron imágenes que demostraron el maltrato a los animales (golpes, patadas, bofetadas y lanzados), además de ser sacrificados sin aturdimiento previo. Ya un R.D. de 2014 se prohibieron estas prácticas según el Reglamento de la Unión Europea, obligando una vigilancia permanente en los mataderos.

Con la nueva ley, aquellos que incumplan la ley mediante comportamientos crueles con los animales podrán ser condenados a un año de prisión (en transporte, descarga, alojamiento, aturdimiento y sacrificio).

Podéis visionar el documental en estos enlaces: Dominion 1ª parte  y Dominion 2ª parte

Creo que no os dejará indiferentes.