La página Gastronomía y Cía dedica dos artículos a las mejores y a las peores dietas respectivamente. Tras las fiestas y sus excesos gastronómicos, hay una gran preocupación por perder los kilos ganados, lo que no debe hacerse de cualquier modo ni a cualquier precio.

Las primeras, las mejores dietas vienen en la revista especializada US News&Word Report, seleccionadas, seleccionadas por “médicos, nutricionistas y expertos en salud”. Y están clasificadas en función de su objetivo (Para adelgazar, para eliminar el colesterol, para aliviar diversas dolencias, etc.). Con ellas se busca que los norteamericanos elijan la dieta que mejor se adapte a su modo de vida, su estado de salud y al lugar en el que viven.

Las segundas, es decir, las peores dietas –por falta de base científica y por poner en riesgo nuestra salud- están señaladas por la British Dietetic Association (Asociación profesional de dietistas del Reino Unido).

LAS MEJORES: de las 41 dietas que se han analizado, la Dieta Mediterránea sigue ganando por goleada (frutas, verduras, pescados grasos, legumbres, aceite de oliva, limitación de carnes rojas y dulces, etc.). Le sigue de cerca la dieta DASH, indicada para quienes padecen problemas de hipertensión, pues es beneficiosa para el corazón.

Se citan diversas dietas o modos de alimentarse, algunas muy centradas en la zona geográfica en la que se consume.

No obstante, es un orgullo para nosotros poder practicar con cierta facilidad la dieta mediterránea, teniendo en cuenta que nuestro país cuenta con todos los productos incluidos en ella. Está claro que este modo de alimentarnos es el que tenía España hace cuarenta años, basado en los productos frescos y de temporada.

Aunque hoy contamos con mucha más variedad de alimentos –incluyendo los frescos, mejorados y fortalecidos gracias a la I+D- , nuestra dieta está perdiendo calidad debido a los alimentos ultraprocesados, que se encuentran en la mayoría en los supermercados.

LAS PEORES: de otras dietas de alimentación analizadas, practicadas para perder peso, son cinco las primeras de la lista, por no estar avaladas por estudios científicos y porque pueden perjudicar nuestro salud.

Son las llamadas DIETAS MILAGRO, y aquí recogimos una charla a cargo de la experta doctora María José Santi de la Universidad de Cádiz.

-Dieta del Grupo Sanguíneo: basada en la pseudociencia, es muy restrictiva y además cara. Aconseja determinados alimentos según el grupo sanguíneo.

-Dieta de la ironoterapia (beber tu propia orina), por considerar que la orina es rica en nutrientes y depurativa, siendo un producto de desecho. Sin comentarios.

-Dieta Detox, depurativa, a base de ingesta de bebidas. Es muy conocida por su gran apoyo de marketing. No sirve para eliminar toxinas, que ya hace el propio organismo.

-Dieta de sobres o preparados de adelgazamiento, que suelen ser saciantes. Pero apenas llevan fibra y provocan molestos efectos digestivos.

-La dieta del agua alcalina, con un PH más elevado, por los alcalinizantes. Es importante beber agua pero sin excesos. El trabajo lo hacen el hígado y los riñones.

Curiosamente, estas malas dietas son publicitadas por personajes influyentes que no son expertos en la materia y que son seguidos por múltiples adeptos.

CONCLUSIÓN: la dieta mediterránea es la mejor para la salud; ayuda a reducir peso de modo saludable, equilibrado y supone un modo de alimentarnos a medio plazo.

Y siempre concluyo con la misma sentencia: además de comprar más alimentos frescos, hay que cocinarlos, con planificación, buena técnica y un poco o mucho de cariño, que es el modo de conseguir un menú de la mejor calidad.

Dieta mediterránea es: más mercado y menos supermercado. Hay que dedicarle su tiempo, porque la cocina de casa es la mejor inversión en salud.