Esta mañana La Caleta nos ofreció de nuevo una mañana amable, limpia, luminosa y envidiable. El patio del Espacio Quiñones (antes Club Marte, y en realidad Baluarte de El orejón), nos sirvió como mirador de castillos, de piedras, del Balneario y de las barquitas. Cosas que todos conocen y han cantado sobradamente. El cuerpo de guardia de la Asociación de Amigos Fernando Quiñones tenía montada una mesa “imperial” por aquello de su forma cuadrada, vestida con hule de cocina alegre, con vinito dulce, licor Marie Brizard y algunos mantecados y polvorones. La casa estaba en perfecto estado de revista.

Y empezaron a llegar los informadores: cámaras, plumillas, gráficos y trovadores de ecos de sociedad. Unos pocos y conocidos.  Faltaba el autor del niño recién nacido, el precursor de una nueva Ruta Quiñones, el cartel con la fecha del acto: 30 de marzo, apúntenlo. Y faltaba la autoridad competente, el Concejal Martín Vila, que apareció al poco tiempo. Primero se descubrió el cuadro y luego el cartel. ¡Ohhhh!!!!, ¡Qué original!, Pepe Baena, pintor realista de amplio recorrido y reconocido prestigio, ofrece una nueva perspectiva quiñonera, la del escritor visto desde arriba, mirando a sus pies, con coliflor en lugar de nardos y con mojarritas en lugar de corvina. La ofrenda de sueño y realidad. Sueño gastronómico gaditano de verduras y pescao. Filosofía saludable.

Es que el sitio lo tiene todo: luz, perspectiva, historia, fundamento, la Peña Juanito Villar para primeros auxilios,  la mirada evocadora de Fernando en bañador, y la ilusión de cuanto podría hacerse allí. El Ayuntamiento quiere arreglar el sitio y va a poner la pasta. El proyecto cultural serio de la Asociación tiene la culpa, que engancha.

Y yo siempre pienso lo mismo, tendré “ideología de género”: dónde hay mayoría de mujeres todo sale bien. Por imaginación, constancia y capacidad. Lo digo como lo siento.

Habemus cartel de la IX Ruta Quiñones. Por primera vez se ha presentado en un espacio propio. Este año el personal saldrá de Diputación –¡menudo vídeo ha producido con motivo de los 20 años de la muerte de Fernando!- . Y la Ruta de 2019 estará dedicada a su viuda, que por algo fue coautora de las locuras de su marido. Nadia Consolani -de profesión traductora y ceramista- ha apoyado siempre el proyecto de nuestra Asociación. A ella Quiñones le regaló Cádiz y lo sigue teniendo entre sus manos.

Un día para recordar: playa, luz, castillos, arena, olas, vino dulce, Marie Brizard, besos y mirada al futuro y un hule de cocina alegre, que solo necesita el pasarle un paño. La pandilla de la Ruta espera, pero también los jartibles de la cultura los miércoles en el Espacio Quiñones. Un pequeño milagro en La Caleta.

NOTA:  el llamado «Año de Quiñones» por los veinte años de su muerte, ha contado con diversos actos: vídeo, Congreso Internacional, Exposición itinerante de las Mil Noches de Fernando Quiñones, el catálogo con su obra, la cesión del Espacio Quiñones a la Asociación por parte del Ayuntamiento, el Bautizo quiñonero en agosto pasado, los Martes Culturales, etc.