En cuanto nos enteramos visitamos el establecimiento. Ella inauguró la nueva etapa de este histórico bar, ahora modernizado en decoración y oferta gastronómica, dándonos muy buenas expectativas desde que la conocimos en su tierra, Trebujena. Con varios premios recibidos y tras un breve paso por otros restaurantes no andaluces y más tarde  por El Campero, Lole vuelve a su primer destino en Cádiz capital.

No son estos días los mejores para  intentar comer sin reservar en ningún sitio. Pero aún así, siendo solo dos, nos acomodaron en un trozo de barra de pared.  Y no nos pudimos quejar del servicio, que fue esmerado y rápido en todo momento. Y en cuanto a las tapas, decir que algunas fueron memorables:

Y como ejemplo: la ensaladilla de siempre, riquísima, en su temperatura y presentación. También un pan bao con pringá de puchero muy bien integrado. Y para terminar un calamar con texturas, parte a la plancha y parte frito. Excelente el emplatado, de nota.

Creo que la cocina de El Lucero del Muelle se posiciona con esta reincorporación, la de Lole Hedrera como jefe de cocina. Buena resolución, ejecución y gran presentación.  Un lugar para el tapeo profesional, innovador y gurmet, y unos platos rápidamente resueltos, como el personal de sala.

Lo dicho, una buena noticia.

(La foto es de Cosas de Comé).