Gurmé Huelva , el digital de gastronomía de ABC, tiene la ficha de este bar-restaurante que casi alcanza los cien años de vida (1929). Dicen que era famoso en otros tiempos por sus caballas. Y aunque ocupa una zona similar, el local se movió un poco a lo largo de la calle y se amplió, para seguir frente a la lonja de pescado de la localidad onubense de Punta Umbría. Allí sigue Juanito Coronel especializándose en pescados del entorno.

Estuvimos almorzando allí no hace mucho y el nuevo gerente es ya la tercera generación. Comimos estupendamente, con buen servicio, un local más que limpio y actual en la decoración, y, como agradable curiosidad, decir que tiene un equipo de cocina muy numeroso (señal de que allí se hace todo), formado íntegramente por mujeres.

Juanito Coronel está especializado en pescados en diferentes formatos –frituras, guisos marineros, plancha, horno, etc.,- , aunque al parecer también ofrecen carnes de la Sierra de Huelva. Lógicamente cuentan con los entrantes clásicos de la zona como son las coquinas, chirlas, gambas o las colas de moruno.

Corvina, lubina, pargos, etc., son las sugerencias más frecuentes en Juanito Coronel, si bien introducen algunos pescados como la rosada, de orígenes lejanos.

Aquí van nuestros platos:

Pimientos asados (muy decentes), frituras de rosada (muy bien elaboradas) y patatas fritas (de verdad), ensalada de pulpo con patata al horno (para mí un plato espectacular), adobo (lo que menos me gustó), un lenguado exquisito a la plancha, una ración de colas de moruno (que siempre han sido mi debilidad) y un plato de boquerones fritos (correctísimos). De postre, licor de arroz con leche, elaboración de la casa, magnífico. Y sobre el pulpo, resaltar que es muy difícil encontrar uno en condiciones, que no sea “chicloso”.

Aparte de los establecimientos de comida rápida o similar, propio de las localidades turísticas, existen aún en Punta Umbría bares y restaurantes especializados en los pescados de la costa, que sin demasiada elaboración, consiguen un producto final muy atractivo y de calidad, con algunos toques modernos, siempre necesarios sobre su cocina de mercado. Juanito Coronel no ha renunciado a su primitiva orientación, afortunadamente. Por ello sigue siendo muy recomendable.