Acabo de responder y enviar una encuesta como socia de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), sobre preferencias de compras en supermercados o hipermercados. La he terminado en un momento porque mis hábitos de compra son ya muy sencillos y definidos.

La encuesta detalla todos los nombres de los supermercados existentes en España (algunos de ellos no me suenan de nada), y pregunta nuestra valoración de cada uno sobre precios, facilidad de aparcamiento, horario, envío a casa, compra por internet, medio de pago con tarjeta, posibilidad de devolución, variedad de productos, nivel de confianza, distancia desde el hogar, etc. Entre la lista de productos se incluyen los de higiene y limpieza. En general, no he sabido qué contestar.

Pues resulta que en cuanto a preferencias, sin pensarlo, di el nombre del supermercado en el que he estado comprando durante muchos años y que sigo prefiriendo sobre los demás, aunque ya no lo frecuente. De hecho ya no es lo que era. Y es que ya solo acudo a los supermercados para comprar lácteos (leche, yogures, y no siempre), el arroz y la pasta. Para los productos de limpieza tenemos una tienda de barrio muy apañada que nos los suministra al mejor precio, en idénticas marcas.

Las pocas veces que entro en un supermercado me encuentro con un montón de productos envasados que ya no conozco ni sé para qué sirven. Está claro que me estoy quedando anticuada en las novedades de la industria alimentaria, que está que se sale.

En cuanto la encuesta me permitió la opción de escribir otros centros, no lo dudé: escribí sin complejos MERCADOS DE ABASTOS/TIENDAS TRADICIONALES. En estas últimas, las fruterías de barrio, encuentro de todo, pues además de los productos del campo ofrecen legumbres, aceites, frutos secos y huevo. Vamos, que te llevas a casa lo necesario para cocinar y plantear un menú casi completo.

Me siento afortunada por vivir cerca de varios mercados de abastos, no todo el mundo los tiene. En ellos me muevo estupendamente, a través del contacto humano y de la mejor materia prima de cercanía.

Pero, dejémonos de tonterías, se calcula que el 85% de la población española compra en los supermercados o hipermercados, y la mayoría tiene su nombre favorito y se conocen todos los productos que comercializan, sus presentaciones e incluso sus marcas blancas. Es lo que hay.

A este paso no sé cuál será el futuro de los mercados de abastos. Van cerrando puestos, se reconvierten en tiendas gastronómicas o simplemente desaparecen. Creo que los Ayuntamientos no los apoyan tanto como deberían, y los grandes supermercados siguen creciendo en los nuevos barrios, mejorando sus instalaciones, sus locales y presionando con sus lemas comerciales.

Seguramente habré desilusionado al coordinador de la encuesta de la OCU, porque no soy una consumidora estándar, lo siento. Pero nada como los mercados para ofrecer la mejor relación calidad/precio.

De todos modos, un día de estos hablaré de los resultados de esta encuesta.