Los conceptos Denominación de Origen e Indicación Geográfica Protegida para una serie de alimentos, tienen detrás un gran trabajo de estudio, seguimiento, puesta en valor y certificación a nivel provincial, andaluz y europeo. Por ello, creo que los gaditanos deberíamos conocer e identificar aquellas marcas producidas en nuestra provincia y que están distinguidas oficialmente con un sello de calidad en su envase. 

Para empezar, vamos a ver la diferencia entre ambos conceptos, que se controlan a través de un Consejo Regulador:

Denominación de origen: (D.O.) es la indicación de procedencia de un producto alimenticio (casi siempre agrícola), cuyas características y calidad se deben a la ubicación dónde se produce y se transforma, elabora y envasa. Este título tiene un reglamento muy estricto.  

Indicación Geográfica Protegida: (IGP): es el término empleado para indicar que un producto tiene una cualidad diferenciada al producirse en determinada zona. (Alimentos de calidad certificada). Regula las fases de producción, transformación y elaboración. No se incluye el envasado.

Hasta la fecha, están certificados en Cádiz los siguientes productos alimenticios o gourmet:

D.O.: vinos de Jerez y manzanilla de Sanlúcar, aceites de la Sierra de Cádiz y vinagres de Jerez. Aquí se podría incluir la DO Jerez- Sheres- Sherry, que incluye los vinos de Jerez y la manzanilla de Sanlúcar. (Solo pueden criarse en Jerez, Sanlúcar y El Puerto de Sta. María).

IGP: Brandy, Vinos de la Tierra de Cádiz, Alfajor de Medina y la Melva y caballa de Andalucía (compartido con Huelva). Y recientemente se ha incorporado a la lista la mojama de Barbate e Isla Cristina (Huelva).

Por otro lado, nuestros quesos de cabra y oveja están pendientes de la creación de una Indicación Geográfica Protegida, aunque ya gozan de gran prestigio dentro y fuera de la provincia, incluso en el extranjero (El Bosque, Villamartín, Prado del Rey, Ubrique, Rota, Grazalema, San José del Valle, Alcalá de los Gazules, Jerez de la Frontera, Benaocaz y Algodonales, sin olvidar Bolonia. Todos pequeños productores.

Langostinos de Sanlúcar.- Ya tienen marca colectiva con logo propio e incluso envase, buscando la tramitación de la IGP que da la Unión Europea. (Ojo, a los (langostinos baratos de los supermercados).

Además, tenemos otros productos agrícolas que aunque no están certificados, están muy diferenciados por su calidad:

Las patatas de Sanlúcar: con calidad certificada sobre todo para el mercado nacional. Cultivada en arena de playa. Estas patatas viajan a toda la provincia gaditana, pero también a Barcelona, Coruña, Madrid y algunos países europeos.

Tomate de Conil, Rota y Sanlúcar. El de Conil pertenece a una importante zona productora, con semillero propio. En cuanto a Rota, bajó la producción pues hay menos tierras dedicadas a estos huertos. El tomate de Sanlúcar, obtiene dos-tres cosechas al año, con tomates de gran calibre. 

Mención aparte, los productos de la huerta de la Marisma (Trebujena), como alcauciles, espárragos o habas y mosto de temporada.

Las doradas de estero, capturadas en la bahía de Cádiz. Recordemos que la dorada salvaje, capturada en alta mar es del grupo de los pescados de roca. La dorada de estero se alimenta de modo natural con plancton, algas y pequeños crustáceos.  

El atún rojo es uno de nuestros alimentos estrella. Limitado a la temporada de captura, aunque se ultracongela y se puede consumir todo el año a -65º. Hay tres tipos de atún: rojo, patudo o big eye y yellowfin (para conservas).  Afortunadamente, el atún rojo está protegido.

La sal es una de nuestras referencias. En la provincia quedan 4 salinas artesanas: como las de San Fernando, Puerto Real, Chiclana y Sanlúcar de Barrameda, además de la salina de interior (Prado del Rey).

La carne de ternera de La Janda, marca de calidad certificada, con parte de producción ecológica, está a la espera de conseguir su IGP. Vejer es una referencia en la mejor carne.

Miel: de gran calidad, algunas en ecológico, como la de Jerez y de Grazalema.

Las algas: Lanzadas al mercado como gran alimento, con el apoyo de la Universidad de Cádiz. En las tiendas especializadas podemos encontrar lechuga de mar, ogonori o salicornia. Las algas llevan toda clase de nutrientes, incluyendo proteína. Son un alimento sostenible y se adaptan perfectamente a nuestra cocina de diario.

Cuento todo esto para que como gaditanos nos sintamos orgullosos de la calidad y diferenciación de nuestros alimentos, y que sepamos identificar el logotipo o el nombre que llevan los envases. Deberíamos apoyarlos y consumirlos siempre.